Internacional

Habrá Gobierno rotatorio de civiles y militares en Sudán durante tres años y tres meses

Los opositores de las Fuerzas de Libertad del Cambio y el gobernante Consejo Militar de Transición, presidido por Abdel Fattah al-Burhan, han pactado compartir el mando del país de manera rotatoria durante tres años y tres meses, en el marco de un organismo denominado Consejo Soberano, según ha informado la propia oposición y la Unión Africana (UA), después de que se hubiesen retomado las negociaciones tras haber quedado suspendidas las mismas por las desavenencias entre ambas partes y el desalojo sangriento que se produjo en Jartum, en el que las Fuerzas Armadas sudanesas, desplegadas por la junta militar, reprimieron violentamente una concentración opositora frente a un cuartel militar de la capital sudanesa, ocasionando el fallecimiento de más de 100 personas (los dirigentes del Ejército rebajan la cifra a 60) y dejando centenares resultaron heridas.

Este Ejecutivo temporal se encargará de regir los designios del país hasta la celebración de unas próximas elecciones y en el mismo se ejercerá el poder por parte de civiles y militares en fases diferenciadas; por un lado, los militares mandarán durante los primeros 21 meses y, por otro, los civiles durante los 18 restantes. La oposición ha explicado en un comunicado oficial que el Consejo Soberano estará formado por cinco civiles, cinco militares y otro civil que será elegido de conformidad entre ambas partes.

Desde Atalayar ya se había anunciado que las negociaciones se habían retomado con fuerza tras haber quedado interrumpidas por la fatídica represión militar del 3 de junio y, en ese sentido, y se informó que se habían intensificado los contactos entre las partes enfrentadas, gracias en buena medida a la mediación llevada a cabo por la UA y Etiopía. El 3 de julio tuvo lugar la primera ronda de negociaciones entre la oposición y la junta militar, las cuales fueron “sinceras y transparentes”, según Mohamed Hassan Labat, mediador de la UA para Sudán. Mientras, el intermediador etíope Mahmud Dirir señaló que ambas facciones estaban “más cerca que nunca de llegar a un acuerdo”. Finalmente, este acuerdo ha cristalizado en el Consejo Soberano, que, durante tres años y tres meses, dirigirá Sudán hasta los próximos comicios, como también confirmó el propio Mohamed Hassan Labat desde la UA; el mediador indicó que ambos bandos “han acordado un Consejo Soberano rotatorio entre los militares y civiles por un período de tres años”.

Precisamente, la UA, que había suspendido a Sudán como miembro de la entidad supranacional hasta el “establecimiento efectivo” de una “autoridad de transición liderada por civiles” clave para la salida de la crisis sudanesa, ha jugado un papel activo y determinante en este incipiente acuerdo de Gobierno.

En negociaciones previas ya se había perfilado una resolución satisfactoria para ambos bandos, con la determinación de crear un Ejecutivo rotatorio conformado por militares y civiles, durante tres años; llegando a una propuesta previa que recogía la existencia de siete puestos para los militares en esa Administración y siete para dirigentes civiles, quedando un puesto reservado para un civil seleccionado por consenso entre ambos polos de poder; acuerdo muy parecido al que finalmente se ha llegado tras haberse reactivado las negociaciones después del episodio sangriento acaecido en Jartum. En ese ataque perecieron más de 100 personas de acuerdo con los datos de la oposición, aunque el Gobierno mantiene la cifra de 61 muertos. Se apunta a que fue perpetrado por las fuerzas de seguridad lideradas por las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), vinculadas a la junta militar.

Desde la UA se ha solicitado el establecimiento de «una investigación transparente e independiente» sobre la represión en Sudán durante las últimas semanas, de la que se responsabiliza a los militares. Está pendiente todavía revelar los resultados de las pesquisas que se llevan a cabo sobre el incidente. Aunque, fuentes de la junta militar señalan que ya se conocen las identidades de los responsables de este suceso.

Dentro del marco del acuerdo entre la oposición y la junta militar también se estableció la condición aceptada por el Consejo Militar de Transición de poner en libertad a 235 presos pertenecientes al grupo rebelde Movimiento de Liberación de Sudán, liderado por Arco Manaui; formación que se encontraba activa en la zona de conflicto de Darfur (a pesar de que la opositora Asociación de Profesionales Sudaneses denunciase el arresto de dos de sus líderes y redadas en domicilios de otros tres dirigentes).

Lo que sí parece que se aclara es el futuro panorama político de Sudán gracias al acuerdo anunciado para la creación del Consejo Soberano mixto formado por civiles y militares, el cual puede consolidar el proceso de transición democrática en el país hacia unas elecciones con garantías después de que la nación entrase en convulsión con el golpe de Estado que derrocó al anterior presidente sudanés, Omar al-Bashir, quien tuvo que dejar el poder el 11 de abril tras 30 años ostentándolo.