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Mal aliento

Ni agua ni pasta de dientes: el sencillo truco casero para quitar el mal olor a ajo en cuestión de segundos

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Pese a que ni el cepillado profundo ni los enjuagues bucales más fuertes logran eliminar su olor, nadie puede resistirse a una buena comida con ajo. A pesar de ser un ingrediente clave de nuestra gastronomía, contiene compuestos volátiles que emanan del sistema digestivo y los pulmones durante horas.

Muchos españoles recurren a remedios caseros que no siempre funcionan, pero la ciencia tiene una respuesta mucho más sencilla para recuperar el buen aliento. Masticar ciertos vegetales crudos permite neutralizar los gases sulfurosos causados por la ingesta del ajo de manera inmediata, gracias a una combinación de enzimas y productos naturales presentes en nuestra nevera.

El truco casero para eliminar el mal olor a ajo del aliento

La solución definitiva para eliminar el mal olor consiste en ingerir manzana, lechuga o masticar hojas de hierbabuena inmediatamente después de la comida. Estas tres opciones han demostrado ser las más eficaces para limpiar el aliento por completo.

El secreto reside en la masticación de estos alimentos en su estado crudo, ya que así conservan todas sus propiedades intactas para neutralizar los compuestos del ajo.

Según un estudio detallado publicado en 2016 por Journal of Food Science, estos alimentos actúan mediante una desodorización enzimática. Los investigadores descubrieron que los componentes volátiles que provocan el el mal aliento reaccionan con los compuestos fenólicos de la manzana y la menta.

Al comer estos productos crudos, entonces estamos provocando una reacción que anula el hedor antes de que este se asiente en nuestra boca y pulmones.

¿Por qué estos productos son más eficaces que otros?

La mayoría de la gente piensa que lavarse los dientes, comer un chicle o tomar agua solucionarán el problema, pero la realidad científica es distinta.

El truco casero de la manzana cruda funciona mejor que el zumo de la propia fruta porque mantiene activa una enzima llamada polifenol oxidasa. Esta sustancia es la que «atrapa» los gases del ajo y los transforma en algo inodoro. Los hallazgos de Rita Mirondo y Sheryl Barringer indican que, aunque el zumo ayuda, el alimento sólido es considerablemente más potente.

Las hojas de hierbabuena fresca también presentan una concentración altísima de estos componentes. Por su parte, la lechuga, aunque parezca un alimento neutro, tiene la capacidad de reducir significativamente el disulfuro de dialilo y el alilmercaptano. Aunque suenen nombres muy técnicos, se refieren a moléculas que hacen que nuestro aliento se note a varios metros de distancia.

Productos estudiados por la ciencia que no logran neutralizar el ajo

A diferencia de lo que se cree habitualmente, no todo lo verde ayuda a limpiar la boca tras una comida con ajo. El té verde, por ejemplo, no mostró ningún efecto desodorizante relevante en las pruebas realizadas por los expertos.

Lo mismo ocurre con las proteínas de suero (las que se encuentran en suplementos deportivos o productos lácteos), que según el estudio de 2014 liderado por Ryan Munch, apenas logran tapar el problema durante unos minutos sin llegar a la raíz del conflicto molecular.