Conservadores y socialistas de Alemania usan a los espías para perseguir al segundo partido del país
La clasificación se produce en vísperas de la investidura del conservador democristiano de CDU Friedrich Merz como canciller
El partido Alternativa para Alemania (AfD) ha sido clasificado de manera oficial este viernes como «organización de extrema derecha» por la agencia de espías de inteligencia interior alemana. Este anuncio de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV) ampara a los espías de Alemania a someter a los miembros de este partido y a sus votantes a operaciones más amplias de vigilancia. La clasificación se produce en vísperas de la investidura del conservador democristiano de CDU Friedrich Merz como canciller, tras lograr un acuerdo con los socialistas alemanes (SPD). Conservadores y socialistas de Alemania usan a los espías para perseguir al segundo partido del país. El servicio de los espías de Alemania ha declarado que AfD es «contraria a la Constitución» y, con ello, se allana el camino para ilegalizarla.
El partido de Alice Weidel quedó segundo en las elecciones federales celebradas el pasado febrero. Fue el mejor resultado de su historia. Fue apoyada por altos cargos de la administración Trump, entre ellos el vicepresidente de Estados Unidos J. D. Vance y el fundador de Tesla Elon Musk.
La medida de Alemania de clasificar a la AfD como «grupo de extrema derecha» significa que sus funcionarios pueden ahora utilizar informantes y otras herramientas, como grabaciones de audio y vídeo, para vigilar sus actividades en todo el país. La AfD ha denunciado en diferentes ocasiones que el partido y sus miembros sufren persecuciones políticas.
La AfD se fundó en 2013 y ha ganado terreno en el espectro político de la derecha. Su plataforma se centró en un principio en la oposición a los rescates de los miembros de la eurozona en dificultades. Posteriormente, se consolidó tras oponerse a la decisión de la entonces canciller Angela Merkel de permitir la entrada de un gran número de refugiados en Alemania en 2015. La AfD experimentó un enorme aumento de apoyos debido a la indignación pública en Alemania por la migración masiva y los atentados terroristas cometidos por extranjeros.
Las oficinas estatales de inteligencia interna de Turingia, Sajonia y Sajonia-Anhalt ya habían clasificado a las respectivas asociaciones estatales de la AfD como grupos de «extrema derecha».
Según algunas de las últimas encuestas, la AfD es ahora el partido más fuerte de Alemania, mientras que otras lo sitúan igual o ligeramente por detrás de los democristianos de centroderecha (CDU).
Se espera que la AfD emprenda acciones legales contra la decisión de los espías en Alemania, que facilita el uso de métodos de vigilancia, como el reclutamiento de informantes, grabaciones de audio y vídeo y sondeos financieros. Las autoridades pueden vigilar las comunicaciones de los partidos con autorización parlamentaria.
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