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Cómo saber si mi gato tiene fiebre

gato fiebre
Guía de pasos para saber si mi gato tiene fiebre

Saber si tu gato tiene fiebre te servirá para saber qué remedio o qué tratamiento debe recibir.

Tener un gato implica poder disfrutar de una mascota que raramente enferma, pero de vez en cuando los gatos también se resfrían o tienen enfermedades algo más complicadas que implican fiebre, de modo que vamos a explicarte ahora una guía de pasos en la que te explicamos cómo saber si mi gato tiene fiebre.

Si notas ciertas actitudes apáticas en tu gato, o un comportamiento que no se corresponde al que tiene habitualmente, puedes pensar en que quizás ha enfermado y una de las primeras cosas que debemos controlar, es su temperatura y saber si tiene fiebre. Para ello sigue las pautas a continuación.

Pasos para saber si mi gato tiene fiebre

Si aprendes a identificar los síntomas y las causas de la fiebre, sabrás que tratamiento seguir

Los síntomas

  1. Como ocurre con los humanos, existen signos reveladores cuando los gatos tienen fiebre, y entre estos podemos enumerar la falta de apetito, debilidad o letargo, escalofríos, deshidratación o que la orejas, al tacto, estén caliente.
  2.  Además puede ser recomendable explorar si tu gato tiene un ritmo cardíaco rápido y/o un aumento de la frecuencia respiratoria.
  3. Al margen de estos síntomas, los gatos pueden presentar otros síntomas específicos que correspondan a la enfermedad que pueda estar causando la fiebre alta, pero para esto debería ser el médico el que los diagnostique.
  4. Por último la manera más concluyente de determinar si tu gato tiene fiebre es tomarle la temperatura. La temperatura corporal normal de un gato es entre los 37,5 y los 39,5 grados. Una temperatura por encima de este rango puede indicar fiebre.
  5. Para tomar la temperatura será bueno introducir un termómetro por el recto del gato, estando previamente  lubricado o con vaselina y déjalo por lo menos durante dos minutos para obtener el resultado más preciso.
  6. Asegúrate de no pegar el termómetro rectal demasiado ya que el tejido rectal es sensible y puede causar daños a su gato. Además, nunca uses un termómetro de mercurio en su gato porque si se rompe, puede ser muy dañino para la salud y la vida de tu gato.
  7. Aunque no es el método más atractivo o cómodo, tomar la temperatura rectal es la mejor manera de responder a la pregunta de si tu gato tiene fiebre. Si te sientes incómodo al tomar la temperatura de su gato, comunícate con tu veterinario de inmediato para que puedas llevarlo a una cita y que un profesional le tome la temperatura.
  8. También es importante llevar el registro de vacunación de tu gato para ayudar a tu veterinario a obtener el mejor registro de cualquier otra enfermedad contra la cual su gato no haya sido vacunado para ayudar a reducir la causa de la fiebre de tu gato.

Las causas

  1. Una vez que determine que tu gato tiene fiebre (o pirexia, como se la conoce en términos médicos), tu veterinario determinará si se requieren pruebas adicionales para determinar la causa. Conocer la historia de salud del gato será de gran ayuda.
  2. Si tienes que llevar a su gato a un consultorio veterinario, asegúrate de llevar documentación de su historial, especialmente una lista de medicamentos, ya que a veces los gatos pueden tener una mala reacción a ciertos medicamentos.
  3. Al igual que la fiebre en los seres humanos, existe una amplia gama de posibles causas de fiebre en los gatos, la más común de las cuales es una infección bacteriana.
  4. Otras posibilidades incluyen el sistema inmunológico o problemas inflamatorios, la exposición a toxinas, un trastorno o una enfermedad. También es posible que la fiebre en los gatos sea causada por un problema desconocido, en cuyo momento tú y el veterinario podréis decidir los próximos pasos.

El tratamiento

  1. Junto con el descanso y la hidratación, las fiebres en los gatos generalmente se tratan con antibióticos. Al igual que tomar la temperatura de tu  gato, conseguir que este tome medicamentos puede que no sea fácil, pero es importante. Si escupe la píldora o no come la comida para gatos en la que la has escondido, un método incluye envolver la píldora con una buena molla de atún en aceite y dársela para que lo coma.
  2. En algunos casos, el veterinario puede proporcionarte un medicamento líquido, que es más fácil de administrar.
  3. No es fácil ver a tu gato sufrir de fiebre, pero además de seguir las instrucciones del veterinario para recibir atención médica, hay cosas que puedes hacer para contraer una enfermedad antes de que progrese. Realizar el mantenimiento regular del gato (cepillarle los dientes, cortarle las garras) y hacer revisiones (mirar sus oídos, controlar sus hábitos de alimentación y bebida) te brindará una excelente base para asegurar la salud de tu gatito.

Y no te olvides de darle amor y mimos. Un poco de amor ayudará mucho a que tu gatito se recupere pronto.

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