El desconocido pueblo de Madrid que desapareció en la posguerra: hoy no se recuerda, pero tuvo 21.000 habitantes
Hay nuevos barrios de Madrid que no paran de crecer, pero hay otros que ya ni existen. Principalmente porque han sido absorbidos por otros o porque su propio municipio ha pasado a mejor vida. Después de la posguerra, este fenómeno ocurrió con pueblos enteros.
Es el caso de Canillas, que llegó a tener 21.000 habitantes. Sin embargo, hoy ya no queda casi ningún rastro de su existencia. Todo porque durante los años de la posguerra fue absorbido por la capital.
Aunque parezca un caso anecdótico, no es el único pueblo de Madrid que desapareció y explica cómo creció la urbe a costa de núcleos rurales enteros, que se diluyeron hasta convertirse en simples barrios.
Canillas: el pueblo de Madrid que tuvo 21.000 habitantes y desapareció en la posguerra
Canillas fue durante años un municipio independiente de la provincia de Madrid. A mediados del siglo XX había alcanzado una población de 20.412 habitantes, repartidos entre su núcleo urbano y barriadas como La Concepción, Vistalegre, Ciudad Lineal o San Pascual.
Lejos de la gran ciudad, mantenía una vida tranquila y rural, con pocos vehículos y una economía basada principalmente en la agricultura y pequeños oficios.
Como ocurre con muchos pueblos castellanos, las calles estaban organizadas en torno a la plaza Mayor, conectaban con caminos hacia Madrid, Barajas o Chamartín de la Rosa.
Además, el municipio contaba con quintas históricas y terrenos agrícolas que definían su paisaje. Su identidad estaba tan consolidada que incluso hoy pervive en el nombre del barrio de Canillas, dentro del distrito de Hortaleza.
Por qué Madrid absorbió el pueblo de Canillas durante la posguerra española
El destino de Canillas cambió radicalmente a finales de los años 40. El crecimiento imparable de Madrid obligó al régimen a reorganizar el territorio y absorber municipios colindantes para dar respuesta a la expansión urbana.
El 17 de agosto de 1949 se aprobó el decreto de anexión, que se hizo efectivo el 30 de marzo de 1950. En ese momento, Canillas dejó de ser un municipio independiente para integrarse definitivamente en la capital.
Este proceso no fue aislado. Junto a Canillas, otros municipios como Chamartín de la Rosa, Carabanchel, Vallecas o Barajas también fueron absorbidos.
El objetivo de todo el proceso fue construir una gran Madrid capaz de acoger a una población en constante crecimiento. Y es que hay que tener en cuenta que fueron años marcados por el éxodo rural.
Tras la anexión, una reorganización administrativa en 1955 integró estos territorios en nuevos distritos, y no fue hasta 1970 cuando Hortaleza recuperó su identidad como distrito propio, lo que incluyó el antiguo territorio de Canillas.
Cómo cambió el distrito de Hortaleza y Canillas como barrios madrileños
Tras su incorporación a Madrid, Canillas experimentó una transformación total. Se impulsó la construcción de viviendas para acoger a miles de personas que llegaban desde el campo.
Se trataba de los conocidos como poblados de absorción y barrios de nueva construcción, con miles de viviendas destinadas a la clase trabajadora. En pocos años, el paisaje rural desapareció y fue sustituido por bloques residenciales y nuevas infraestructuras.
A mediados del siglo XX, la zona pasó de ser un entorno agrícola a convertirse en uno de los grandes núcleos urbanos de Madrid. Desde entonces no ha parado de crecer. Por ejemplo, en el distrito de Hortaleza ya viven más de 200.000 personas.