La cocina vasca llega a Madrid con influencia mexicana: el nuevo restaurante que sorprende en el barrio de Salamanca
La propuesta parte del respeto por el producto español, la temporalidad y las técnicas de la cocina vasca, a los que suma los sabores, las salsas y los matices de México
Tiene capacidad para solo 33 comensales ya que apuesta por un servicio cercano y atento

Madrid se ha convertido en el escenario de nuevos conceptos gastronómicos que van mucho más allá de los restaurantes convencionales. Propuestas únicas, diferentes y capaces de convertir cada comida en una experiencia en la que descubrir nuevos sabores, combinaciones inesperadas y formas distintas de entender la cocina.
Es precisamente esa sensación la que busca despertar 5 Gallos, el nuevo restaurante que acaba de abrir sus puertas en el barrio de Salamanca y que fusiona la tradición de la cocina vasca con la intensidad y el carácter de la gastronomía mexicana. Ubicado en el número 24 de la calle Diego de León, este espacio combina producto español, recetas con personalidad propia y una coctelería de autor en una propuesta que también invita a alargar la sobremesa.
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5 Gallos, el restaurante que une la tradición vasca con el alma mexicana
Detrás de este nuevo proyecto se encuentran cinco jóvenes socios y amigos, de entre 27 y 30 años, con raíces familiares vascas y mexicanas. Se conocieron durante sus años universitarios y decidieron trasladar su pasión compartida por la gastronomía y la hostelería a un restaurante que reúne dos culturas culinarias con mucho que aportar.
La propuesta parte del respeto por el producto español, la temporalidad y las técnicas de la cocina vasca, a los que suma los sabores, las salsas y los matices de México. El resultado es una carta en constante evolución, con elaboraciones preparadas prácticamente desde cero y pensadas para compartir.
Al frente de los fogones está el chef Andoni Alzugaray, formado en la escuela de cocina de Luis Irizar. Su cocina recupera la esencia de la tradición vasca y la combina con influencias mexicanas sin renunciar al protagonismo de la materia prima.
Entre los platos que permiten descubrir esta mezcla de culturas destacan el Taco Baja, inspirado en la ciudad mexicana de La Paz y acompañado de una salsa de la casa; la Pluma Ibérica para Taquear, con aguacate y pico de gallo, y la Txuleta de Vaca Vieja, servida con pimientos del piquillo confitados. También hay espacio para reinterpretar clásicos, como la Gilda, uno de los pintxos más reconocibles de la gastronomía vasca.
Cócteles de autor y una bodega con sello propio
La experiencia de 5 Gallos no termina en la cocina. La bodega reúne referencias nacionales de regiones como Rioja, Ribera del Duero, Toro y Aragón, además de txakolís que rinden homenaje a sus raíces vascas.
Uno de sus detalles más particulares es el vino de la casa, un tempranillo elaborado y embotellado para el restaurante por un pequeño productor de Rioja Alta Alavesa.
La mixología también ocupa un lugar destacado. Amaia Fernández, mexicana con orígenes donostiarras, firma una carta que combina clásicos con creaciones propias inspiradas en los sabores de México.
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Entre las propuestas de autor figuran la Mezcalita Tío Teddy, elaborada con mezcal ahumado y puré de guayaba; el Mexican Slipper, una reinterpretación del Japanese Slipper que sustituye el Cointreau por mezcal, y el Pinche Cóctel, con tequila cristalino, Aperol, cítricos, agua con gas y cava.
La carta incluye, además, opciones como la Paloma, la michelada y el carajillo con Licor 43. Quienes prefieran una alternativa sin alcohol también pueden optar por el agua de Jamaica, preparada con flores de hibisco.
Un restaurante pequeño donde la experiencia continúa después de cenar
Otro de los elementos que definen a 5 Gallos es su tamaño. Con capacidad para solo 33 comensales, el restaurante apuesta por un servicio cercano, atento y marcado por la hospitalidad mexicana. La intención es que el cliente no solo acuda a probar su cocina, sino que encuentre un espacio en el que disfrutar de toda la velada.
La sala está concebida para acompañar el ritmo de la noche, desde la cena hasta los primeros cócteles. La música, protagonizada por grandes éxitos de los años 80, contribuye a crear una atmósfera desenfadada en la que la experiencia gastronómica se prolonga sin prisas.
Con esta propuesta, 5 Gallos se suma a la nueva generación de restaurantes madrileños que buscan diferenciarse a través de una identidad propia.