España
CONFERENCIA DE SEGURIDAD DE MUNICH

Sánchez pide «el rearme moral del mundo» mientras él se atrinchera rodeado de corrupción política y familiar

Sánchez defiende crear un Ejército europeo para no depender de EEUU

El presidente del Gobierno de España rechaza aumentar la inversión en Defensa en un 5%

El presidente de España, Pedro Sánchez, cuya imagen exterior está cada día más deteriorada por protagonizar portadas de medios de comunicación internacionales por la corrupción que asedia a su Ejecutivo, ha reivindicado este sábado un «rearme moral» ante los líderes europeos para hacer frente a los conflictos bélicos en el mundo.

En la Conferencia de Seguridad celebrada en Múnich, el mandatario español ha rechazado un aumento de las políticas de rearme nuclear y ha pedido a las potencias de la OTAN que «pongan freno» a una nueva carrera armamentística, apelando a que «el rearme más necesario en el mundo es el rearme moral», mientras los escándalos de sus Gobierno no paran de crecer.

Sánchez tiene en prisión provisional tanto al ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos y como al que fuera su asesor Koldo García. Así su mano derecha, el ex carcelado Santos Cerdán, está pendiente de juicio, por la presunta trama de corrupción, vinculada al Caso Koldo. Mientras su mujer Begoña Gómez está peintaimputada por corrupción y su hermano David Sánchez está investigado por presuntos delitos de prevaricación, tráfico de influencias, malversación y fraude en la Diputación de Badajoz.

Durante su intervención en la mesa redonda, desarrollada en la Conferencia de Seguridad de Múnich, Sánchez ha remarcado que España ha triplicado su gasto en defensa respecto al PIB en los últimos años y duplicado el número de efectivos militares desplegados en misiones de la OTAN, pese a estar a la cola en la inversión que exige la organización a los países de la Unión Europea a los que Donald Trump les ha dado un ultimátum.

Este planteamiento contrasta con el manifestado este viernes por secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que aseguró que Estados Unidos mantendrá una «fuerte presencia» en el futuro en la organización, tanto a nivel nuclear como convencional.

El jefe del Ejecutivo español se ha mostrado «firmemente convencido» de que el rearme nuclear de los últimos años, que ha cifrado en 11 millones de dólares a la hora, «no es la senda a seguir».

«Nuestros padres y abuelos se dieron cuenta de que la disuasión nuclear es demasiado costosa y peligrosa porque en determinadas ocasiones los errores técnicos y humanos nos acercaron a una guerra que hubiese llevado a la humanidad al borde de la extinción», ha indicado en un panel compartido con el presidente de Finlandia, Alexander Stubb; la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen; y el senador estadounidense Christopher A. Coons.

A su juicio, «un sistema que exige cero errores no es garantía, es una apuesta peligrosa». «No es una cuestión de izquierda o derecha. Es un error histórico que no podemos repetir, con una sombra de incertidumbre sobre la IA», ha dicho Sánchez, antes de pedir «humildemente» impedir una nueva carrera armamentística que la Historia «juzgará».

Sánchez ha defendido «frenar» al presidente ruso, Vladimir Putin, y favorecer la capacidad disuasoria europea «de manera controlada» y ha apostado por «un verdadero Ejército europeo no dentro de diez años, sino ahora» aportando todos los recursos necesarios; por «empoderar las instituciones»; y por «invertir en los valores de la solidaridad, empatía y colaboración porque el rearme que más se necesita en el mundo es un rearme moral».

Además, el jefe del Gabinete español ha apuntado que es necesario desarrollar capacidades de defensa europeas para garantizar la seguridad, la soberanía y la integridad territorial, «además de ofrecer garantías de seguridad a los aliados internacionales».

Además, Sánchez ha defendido el «fortalecimiento del sistema multilateral y una mayor capacitación de las instituciones globales «que han mantenido la paz global durante décadas». Y ha puesto el foco en el desarrollo de la industria de la defensa en Europa para reforzar la autonomía apoyando «el fortalecimiento del pilar europeo» de la defensa dentro de la Alianza Atlántica.

El presidente español ha apostado por «centrarse más no solamente en cuánto se gasta, sino en gastar mejor juntos», alertando de que aceptar ese objetivo del 5% del PIB en Defensa que exige Estados Unidos «supondrá más dependencia en el sector estadounidense».

Asimismo, ha afirmado que no entiende «cómo algunos ven en Estados Unidos el proyecto europeo como una amenaza», subrayando que «es uno de los mayores logros del siglo XX». «Hemos decidido avanzar en la Unión Europea para el bien de la estabilidad y la paz global», ha apuntado.

En la misma línea, Pedro Sánchez ha añadido que algunos miran a la Unión Europea «y les gustaría verla más fragmentada», pero ha defendido que se debe «profundizar el mercado interior», poniendo como ejemplo con el acuerdo con el Mercosur» y afirmando que «Estados Unidos tiene que aceptar que en el futuro lo que tendrán es una UE más integrada».