España
OTRO RÉCORD NEFASTO

Sánchez hace la remodelación de Gobierno más grande de la democracia con la caída de 7 ministros

Ningún presidente del Gobierno de España se cargó tantos ministros de una tacada como ha hecho Pedro Sánchez con las siete salidas fulminantes en la crisis acometida este sábado, apenas un año y medio después del inicio de este Ejecutivo de coalición. De esta manera, el presidente socialista ha sumado otro récord nefasto en lo que a gestión se refiere, cuando ni siquiera ha llegado al ecuador de la legislatura. Y ello, sin contar que también su todopoderoso jefe de Gabinete y ministro en la sombra, Iván Redondo, sale de La Moncloa.

La salida de pesos pesados del Gobierno, como la vicepresidenta primera Carmen Calvo o el titular de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, y responsables de carteras de entidad, como el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, la jefa de la diplomacia española, Arancha González Laya, o la titular de Educación, Isabel Celaá, pone de manifiesto que no es una simple remodelación del Ejecutivo, sino lo que viene a ser un nuevo Gobierno, como si se hubiese celebrado elecciones generales hace sólo unas semanas. También han sido apartados de sus responsabilidades los ministros de Cultura y Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, y Ciencia e Innovación, Pedro Duque. En cambio, los siete ministros sustitutos son: Félix Bolaños, Isabel Rodríguez, Diana Morant, José Manuel Albares, Pilar Llop, Pilar Alegría y Raquel Sánchez Jiménez.

Más allá de la permanencia de los cinco ministros de Unidas Podemos, que están blindados por el acuerdo de coalición -el mismo con el que los comunistas volvieron al poder 80 años después- y de la continuidad del núcleo económico del Gobierno, los cambios perpetrados por Sánchez en su gabinete, los de mayor envergadura desde que llegó a La Moncloa en 2018 y sin parangón en los Ejecutivos anteriores, son la mejor prueba de que el proyecto de Sánchez está agotado y no responde al sentir de las urnas. La oposición reaccionó a esta maniobra exigiendo la salida del propio Sánchez, esto es, la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones anticipadas.

Ni Adolfo Suárez, ni Leopoldo Calvo-Sotelo, ni Felipe González, ni José María Aznar, ni José Luis Rodríguez Zapatero y tampoco Mariano Rajoy desmontaron un gobierno con hasta siete salidas de una sola vez. Sánchez ha superado así las seis destituciones que firmaron sus antecesores socialistas Felipe González en 1991 y José Luis Rodríguez Zapatero en 2010 y el ex presidente del PP José María Aznar en 2002.

La crisis de gobierno de marzo de 1991, que tuvo su origen en la dimisión del entonces vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, llevó al presidente González a destituir a seis ministros, algunos de ellos también de peso como José Barrionuevo, Carlos Romero y Joaquín Almunia. A ellos se sumaron Enrique Múgica, Javier Sáenz Cosculluela y Jorge Semprún.

De la etapa de Aznar, la mayor remodelación data de julio de 2002 cuando fueron destituidos seis ministros para dar un «acelerón en el impulso de reformas centristas» a mitad de mandato. Los cambios afectaron a ocho carteras. Salieron Juan José Lucas, Juan Carlos Aparicio, Jesús Posada, Celia Villalobos, Anna Birulés y Pío Cabanillas.

El adiós de De la Vega

En octubre de 2010, el presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero hizo su crisis de Gobierno más profunda para afrontar «la tercera parte de la legislatura». En su opinión y tras el mayor tijeretazo social de la historia, que acabaría marcando su final, el entonces jefe del Ejecutivo consideró necesario un «giro político» para formar un «Gobierno renovado y políticamente reforzado ahora que ha pasado la incertidumbre financiera y presupuestaria», esgrimió.

Fue el adiós de la que era su mano derecha, María Teresa Fernández de la Vega, y el nombramiento del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, como vicepresidente primero del Gobierno y portavoz, conservando su responsabilidad anterior. Ello le generó el apodo de vicetodo. Junto a De la Vega también dejaron el Ejecutivo Celestino Corbacho (Trabajo), Miguel Ángel Moratinos (Exteriores), Elena Espinosa (Medio Ambiente y Medio Rural y Marino), Bibiana Aído (Igualdad) y Beatriz Corredor (Vivienda).

Cinco con Suárez en 1978

Con Adolfo Suárez, la mayor crisis de Gobierno supuso la salida de cinco ministros y se produjo en febrero de 1978, sólo ocho meses después de los primeros comicios democráticos. Aquella crisis estuvo provocada por la situación económica que atravesaba el país y la falta de acuerdo entre los miembros del Ejecutivo. Suárez aceptó la dimisión del vicepresidente económico y autor del pacto de La Moncloa, Enrique Fuentes Quintana. Salieron otros cuatro ministros: Industria y Energía (Alberto Oliart), Transportes y Comunicaciones (José Lladó y Fernández Urrutia), Agricultura (José Enrique Martínez Genique) y Trabajo (Manuel Jiménez de Parga Cabrera).

Durante los gobiernos de Mariano Rajoy (PP) entre 2011 y 2018, nunca hubo profundas remodelaciones ministeriales en pleno mandato. Y lo mismo ocurrió durante la breve presidencia de Leopoldo Calvo-Sotelo.