Política

Sánchez se alegra de que el Feijóo húngaro haya ganado las elecciones: «Felicidades a todos los ciudadanos»

La izquierda está hundida electoralmente en Hungría

Sánchez Feijóo húngaro
Pedro Sánchez, ante un mapa de Europa.
Roberto Pérez
  • Roberto Pérez
  • Periodista y licenciado en Ciencias Políticas. Especialista en sector público, economía política y presupuestaria, e instituciones político-administrativas. Trabajó para Agencia Efe y Cope, ejerció durante más de 20 años en ABC -etapa que incluyó el ejercicio temporal de la corresponsalía de Nueva York- y actualmente es subdirector de OKDIARIO.

Mientras se esfuerza por erigirse propagandísticamente en líder de la izquierda internacional, y en particular europea, Pedro Sánchez asiste con satisfacción declarada al hundimiento de esa izquierda en Hungría y la victoria persistente de la derecha. Tan declarada es su satisfacción como que su primera reacción tras vencer el derechista Péter Magyar, en las elecciones húngaras de este domingo con las que se convierte en nuevo primer ministro del país, Sánchez se ha afanado a elogiar a los ciudadanos de ese país por haber apostado por quien forma parte del Partido Popular Europeo (PPE).

Sánchez ha expresado a través de la red social X –antes Twitter– su alegría por la elección del derechista húngaro Magyar. Y lo ha hecho, además, sin dedicar ni una palabra a la izquierda, tan derrotada en Hungría que asistía como convidada de piedra a estos comicios: los húngaros sólo dirimían la pugna en las urnas entre dos candidatos, el nacionalista Viktor Orbán y el conservador Magyar.

Ante este panorama, Sánchez podría haber optado por guardar silencio –en otras ocasiones de elecciones extranjeras lo ha hecho– o por haberse limitado a una protocolaria y aséptica felicitación de cortesía a Magyar, quien en la práctica es el equivalente húngaro del español líder del PP, Alberto Núñez Feiijóo.

Sin embargo, Pedro Sánchez ha ido más allá, mucho más allá, al despacharse sin remilgo alguno con este mensaje en X en el que, este domingo por la noche, ha elogiado a los húngaros por haber puesto al frente del país al candidato del derechista partido Tisza. Es el que lidera Magyar, quien, para más señas, hasta hace un par de años compartía espacio y proyecto político con Orbán, antieuropeísta declarado, ariete de la pesada maquinaria político-burocrática de la UE.

«Felicidades a todos los ciudadanos húngaros por unas elecciones históricas», ha dejado escrito Sánchez en su cuenta de X tras verse electoralmente barrida la izquierda en Hungría y aupado al poder el candidato del partido que equivale al PP en España.

«Hoy [por este domingo] ganan Europa y los valores europeos», ha dicho Sánchez en su entusiasta felicitación pública por la victoria del conservador húngaro Péter Magyar. De paso, el presidente español y líder del PSOE aprovecha ese mismo mensaje en redes sociales para ofrecer al nuevo primer ministro húngaro una cooperación bilateral. Eso sí, sin citar en ningún momento que Magyar es de derechas.

«Deseando trabajar juntos, @magyarpeterMP, por un futuro mejor para todos los europeos», ha escrito Pedro Sánchez, mientras él gobierna en España con el comunismo del que repudian los húngaros –tras sufrir durante décadas el terror de la dictadura socialista–, con el comunismo abertzale de Bildu –heredero de los terroristas de ETA– y con lo más variado del separatismo. Todo ello a la par que desprecia al PP y presenta a Vox como un partido ultra y antidemocrático –pese a la reiterada defensa que los de Abascal hacen de la Constitución, repudiada por los socios de Sánchez–.

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