Sánchez admite su fracaso: «No es asumible sufrir dos accidentes ferroviarios en un mismo año»
"Si ha habido negligencias se sabrá; si ha habido fallos en el sistema de actuará", dice el presidente
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha admitido su fracaso en la gestión de la red ferroviaria: «No es asumible sufrir dos accidentes ferroviarios en un mismo año». Así se ha expresado desde Urda (Toledo) tras la tragedia de este miércoles en la que un tren de Renfe ha impactado a máxima velocidad con un Iryo que estaba parado en la vía. Hasta ahora, las autoridades han anunciado 68 fallecidos y 68 heridos.
Sánchez ha dedicado sus primeras palabras a trasladar su «solidaridad y empatía con los familiares de las víctimas y también los heridos que aún permanecen hospitalizados». Sobre ellos ha dicho que son su «principal prioridad».
A su vez, el presidente ha alabado la «extraordinaria profesionalidad de todo el servicio de emergencias, de Protección Civil y, por supuesto, también la extraordinaria cooperación y coordinación que ha habido entre todas las instituciones», entre ellas la Junta de Castilla-La Mancha y la Diputación de Toledo y los ayuntamientos de los municipios cercanos.
«Si hubo negligencias, se sabrá»
El jefe del Ejecutivo ha aclarado que el segundo objetivo de las autoridades es «esclarecer qué es lo que ha sucedido». «Si ha habido negligencias, se sabrá; si ha habido fallos en el sistema de seguridad, se actuará con total contundencia», ha asegurado el líder socialista en una comparecencia sin preguntas junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
El líder socialista ha reconocido que España ha sufrido «dos terribles tragedias en un mismo año en la alta velocidad». «Muy probablemente todo indica que el origen de los dos accidentes nada tiene que ver, pero eso no me corresponde a mí decirlo, sino a la Comisión Independiente de Accidentes Ferroviarios», ha subrayado Sánchez.
«Lo que está claro», a ojos del presidente, es que se debe «reforzar aún más la seguridad para volver a reconstruir la confianza en nuestro sistema ferroviario de alta velocidad».
«Reconstruir esa confianza»
«No es asumible para un país como España sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año», ha reconocido.
«Se tomarán todas las medidas que se consideren oportunas y con total contundencia para reconstruir esa confianza», ha anunciado el presidente. Todo ello «para garantizar aún más la seguridad de nuestros conciudadanos que utilicen este servicio».
Además, el presidente ha anunciado que se declararán «tres días de luto oficial» como ocurrió con el accidente ferroviario de Adamuz. «Serán los días 29, 30 y 31», ha abundado el presidente.
Accidente ferroviario en Toledo
El ministro de Transportes, Óscar Puente, en otra comparecencia ante la prensa este miércoles en la que sí ha admitido preguntas, ha detallado que la tragedia se ha iniciado con la caída de un sistema de seguridad llamado LZB en torno a las 8:30 horas «en un tramo de 63 kilómetros». El ex alcalde de Valladolid lo ha atribuido a «un problema informático». Y ha detallado que «eso produce la detención automática de todos los trenes».
En ese momento «entra a tomar el mando el Centro de Control de Atocha». A partir de ahí «se toman unas decisiones» que Puente ha descrito como «inexplicables». Entre otras, se ordena desde ese centro a las 8:36 horas «que el tren que impacta con el Iryo reanude la marcha con normalidad».
Un vehículo que «tenía obligatoriamente que detenerse», y es que, como ha señalado, «con arreglo a la documentación no podía reanudar la marcha con normalidad».
Durante ese tiempo y hasta las 8:53 horas, «recorre 25 kilómetros con el Iryo detenido, alcanzando una velocidad que puede llegar a ser hasta 200 km/h».