Puente descarta dimitir y culpa de la tragedia a «decisiones inexplicables» de «una persona» del centro de control
"En este momento en lo que estoy pensando en esclarecer esto, no en mí", dice el ministro de Transportes
El ministro de Transportes, Óscar Puente, descarta dimitir tras la tragedia ferroviaria de este miércoles en la que ha habido, hasta ahora, 68 fallecidos, y atribuye el accidente a «decisiones inexplicables» en las que ha impactado un tren de Renfe a máxima velocidad con un Iryo que estaba parado en la vía. «En este momento en lo que estoy pensando en esclarecer esto, no estoy pensando en mí», ha asegurado el político socialista en una rueda de prensa desde el centro de control de Adif en Atocha.
Puente ha detallado que la tragedia se ha iniciado con la caída de un sistema de seguridad llamado LZB en torno a las 8:30 horas. «En un tramo de 63 km el sistema se queda sin el LZB de seguridad», ha reconocido. Y ha detallado que «eso produce la detención automática de todos los trenes». En ese momento «entra a tomar el mando el Centro de Control de Atocha».
A partir de ahí «se toman unas decisiones», tal y como ha dicho el propio ministro. Entre otras, se ordena desde ese centro a las 8:36 horas «que el tren que impacta con el Iryo reanude la marcha con normalidad». Un vehículo que «tenía obligatoriamente que detenerse», y es que, como ha señalado, «con arreglo a la documentación no podía reanudar la marcha con normalidad».
Durante ese tiempo y hasta las 8:53 horas, «recorre 25 kilómetros con el Iryo detenido, alcanzando una velocidad que puede llegar a ser hasta 200 km/h».
Un «problema informático»
Posteriormente, a las preguntas de los medios, ha puntualizado que «el LZB cae por un problema informático». Entonces, el Centro de Control de Atocha toma la decisión de «retomar la circulación, no habiéndose restablecido ese sistema». «Es el centro de control, a través de sus operarios, el que toma la decisión de reanudar la marcha», ha recalcado Puente en lo que ha descrito como «unas circunstancias inexplicables».
«Se toma la decisión de reanudar la marcha con un tren detenido y con una señalización roja a la entrada de la estación de Hurta», ha indicado, para añadir que tendría que «haberse hecho» a «una velocidad que permita al maquinista detener el tren ante cualquier circunstancia que haya en la vía y por tanto, a una limitación máxima a 40 km/h».
«Primero toman la decisión de la reanudación y después tienen un tiempo más que suficiente para constatar el error», ha señalado Puente. «Y no lo resuelven, eso es lo que sucede», ha indicado
Posteriormente, ha querido matizar que no ha querido echar la culpa a nadie. «No he atribuido responsabilidades a nadie; he narrado hechos constatables objetivamente», ha asegurado el titular de Transportes. «Es una narración exclusiva de hechos», ha añadido.
Además, ha subrayado que no han contactado con el maquinista. «Nosotros no hemos hablado con él; entiendan la gravedad de los hechos y las responsabilidades que esto puede conllevar.» «El resto del centro no ha hablado con esta persona; esta persona ahora está sometida a lo que la investigación determine», ha añadido.