Por qué hay que botar a Sánchez, quedan 46 días: Sánchez sabía que Delcy Rodríguez venía a Madrid
Delcy Rodríguez tenía prohibida la entrada y el tránsito por territorio de la Unión Europea
Sánchez había sido informado cuatro días antes de la llegada de Delcy

El 20 de enero de 2020, José Luis Ábalos, entonces ministro de Transportes y hombre de máxima confianza de Pedro Sánchez, se reunió en el aeropuerto de Barajas con Delcy Rodríguez, vicepresidenta del régimen venezolano de Nicolás Maduro. El encuentro desató el escándalo conocido como Delcygate y una sucesión de explicaciones contradictorias del Gobierno sobre lo ocurrido aquella madrugada.
El problema era que Delcy Rodríguez tenía prohibida la entrada y el tránsito por territorio de la Unión Europea desde junio de 2018, debido a las sanciones impuestas por su papel en el régimen chavista y en el deterioro de la democracia venezolana.
Las primeras explicaciones de Ábalos fueron que había acudido al aeropuerto para recibir al ministro de Turismo venezolano, Félix Plasencia, y que se encontró con Delcy Rodríguez de manera imprevista. Su departamento calificó el contacto como un «saludo forzado por las circunstancias».
Sin embargo, aquella versión fue cambiando. El Ministerio de Transportes terminó reconociendo que Ábalos también se había despedido de la dirigente venezolana en una sala VIP del aeropuerto.
El Gobierno también negó que Delcy Rodríguez hubiera entrado en territorio europeo. La entonces ministra de Exteriores, Arancha González Laya, respaldó esta explicación. Pero el Tribunal Supremo desmontó posteriormente ese argumento: en noviembre de 2020 estableció que la estancia de la dirigente venezolana en Barajas vulneró la prohibición europea de entrada, aunque archivó la causa penal contra Ábalos.
Sánchez conocía el encuentro de antemano
Las contradicciones alcanzaron directamente a Pedro Sánchez. En febrero de 2020, el presidente defendió en el Senado la actuación de Ábalos y justificó que hubiera intervenido para evitar una crisis diplomática.
Sin embargo, un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil reveló en octubre de 2024 que Sánchez había sido informado cuatro días antes de la llegada de Delcy.
En un mensaje del 16 de enero de 2020, Ábalos comunicó al presidente que la vicepresidenta venezolana quería reunirse discretamente con él. Sánchez respondió con un escueto «bien».
Tras conocerse esos mensajes, Sánchez reconoció que Ábalos le había informado de la visita, pero aseguró que ésta fue cancelada cuando el Ejecutivo advirtió de las sanciones europeas.
La secuencia dejó al descubierto importantes incongruencias en el relato oficial: un encuentro presentado inicialmente como fortuito del que Sánchez había sido informado previamente, una reunión cuyo alcance se fue reconociendo por partes y una entrada en territorio español que el Gobierno negó y que el Supremo terminó confirmando.
El Delcygate quedó así marcado por las explicaciones cambiantes del Ejecutivo sobre una reunión que afectaba directamente a las sanciones internacionales contra el régimen de Maduro.