España

Puigdemont tuvo que usar niños para llenar la sala de la Eurocámara para su mitin independentista

  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

Lo que Carles Puigdemont vendió como un acto para ‘convencer’ a Bruselas de su referéndum ilegal acabó convertido en una celebración de ‘amigos’… y niños.

En la sala hubo lleno. Incluso varias personas tuvieron que quedarse de pie. Pero una radiografía ofrece el dato del escaso poder de convocatoria de la delegación catalana: entre los 350 asistentes había apenas una veintena de los 751 eurodiputados –la gran mayoría españoles y los mismos organizadores de acto– y, en su lugar, sí muchos catalanes residentes en Bruselas, ya independentistas convencidos, así como otros desplazados desde Cataluña e invitados por los organizadores (hasta un centenar). Entre los presentes, llamó especialmente la atención una excursión de escolares.

El acto se convirtió así en una especie de ‘visita turística’, en la que los asistentes no tuvieron reparo en hacerse ‘selfies’ para colgar después en las redes sociales. Desde el Parlamento Europeo se había rechazado que el acto tuviese un carácter institucional y se consideró una conferencia más de las que muchas que se celebran cada día en sus instalaciones.

No es el primer desplante que sufre Puigdemont en su ‘periplo’ europeo. En mayo del año pasado, en otra visita a Bruselas, tampoco fue recibido por ninguna autoridad. El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude-Junker, rechazó entonces la invitación de la Generalitat, según fuentes comunitarias.

Entre los eurodiputados presentes este miércoles estaban los mismos organizadores, Ramon Tremosa del PDeCAT –la antigua Convergència– y Josep Maria Terricabras y Jordi Solé de ERC. También una representación de parlamentarios de Podemos, Compromís o Iniciativa en Bruselas, así como de dos partidos nacionalistas europeos, el escocés y el flamenco NV-A.

Pese a la ausencia de alta representación europea, Puigdemont convirtió su discurso en un insistente ataque al Estado y animó a las autoridades comunitarias a implicarse en el referéndum.

«Esto es, y quiero dejar este punto muy claro y decirlo aquí, un problema Europeo. Y Europa no puede mirar hacia otro lado. Europa debe ser parte de la solución», dijo el presidente catalán, que volvió a prometer que ese referéndum se celebrará este año. 

Centra la sesión de control

El viaje a Bruselas ha centrado buena parte de la sesión de control en el Parlamento catalán, este miércoles, en la que el coordinador general del PPC, Xavier García Albiol, ha echado en cara a Puigdemont, que «ninguna autoridad europea» asistiera a su conferencia, lo que demuestra, según el dirigente popular, que «está políticamente aislado, vive en un desierto institucional».

A la conferencia, dijo Albiol, no asistió «ni el 3% de los 751 eurodiputados», mientras que en cambio sí estuvieron presentes «unos señores de Calafell» que sacaron «unos cartelitos» en favor del proceso independentista.  «Esa conferencia es una gran mentira», sentenció.

Por su parte, la líder de C’s en Cataluña, Inés Arrimadas, ha denunciado que el Govern se haya gastado «130.000 euros en un sólo día» en «propaganda» para publicitar un acto en Bruselas «para hablar de lo de siempre, de repetir el 9N».

En su réplica,Puigdemont, ha advertido de que se quedará al frente de la Generalitat «hasta el final» cuando haya cumplido el compromiso con el cual llegó al Ejecutivo. Por su parte, el responsable de Asuntos Exteriores del Gobierno catalán, Raül Romeva, se ha negado a facilitar el coste del desplazamiento.