Casi nadie lo sabe pero la gilda se inventó en éste bar de San Sebastián y el origen de su nombre es muy curioso
Un bar que tiene más de 80 años fue el creador de las famosas gildas
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En San Sebastián hay bares históricos casi en cada esquina, pero no todos pueden presumir de haber dado nombre a uno de los pintxos más famosos de la gastronomía vasca. La gilda, esa banderilla compuesta de aceituna, anchoa y guindilla, nació en un local concreto y en un momento muy preciso. Y, aunque hoy se sirve en miles de barras, su origen está ligado a una dirección muy clara: la calle Reyes Católicos y su nombre, está relacionado con una famosa película de la historia del cine.
En San Sebastián se encuentra desde hace más de ocho décadas Casa Vallés, un establecimiento que forma parte de la memoria gastronómica donostiarra. Lo que comenzó como un despacho de vinos terminó convirtiéndose en un bar imprescindible y, casi sin proponérselo, en el lugar donde se creó uno de los pintxos más reconocibles del norte de España. La historia de la Gilda tiene que ver con el vino, los encurtidos y una ocurrencia espontánea que acabó marcando la identidad de toda una ciudad.
La gilda se inventó en éste bar de San Sebastián
La historia de Casa Vallés arranca lejos de Guipúzcoa. En Olite, Navarra, el abuelo Blas y la abuela Juana cultivaban viñas y gestionaban su propia bodega. En 1942, Blas decidió trasladar parte de ese negocio a San Sebastián y abrió un despacho de vinos en el mismo local de Reyes Católicos donde el bar sigue hoy.
El vino llegaba desde Olite en barricas, transportado por Javier, hijo del abuelo Blas. En aquellos primeros años, los clientes acudían principalmente a rellenar sus botellas para llevar a casa. Sin embargo, poco a poco el local comenzó a convertirse en punto de encuentro. Maleteros de la estación, trabajadores de la zona, estudiantes y vecinos empezaron a reunirse allí para tomar txikitos o compartir un porrón. Y aunque el vino era el reclamo, pronto llegaron los acompañamientos. Blas empezó a ofrecer encurtidos y anchoas en aceite para acompañar las consumiciones. Y fue precisamente en ese contexto donde surgió algo nuevo.
El origen del nombre
Según la tradición del propio bar, fue Joaquín, apodado Txepetxa, cliente habitual y amigo de la casa, quien un día decidió pinchar en un palillo tres elementos: una aceituna, una anchoa y una guindilla.
Con el tiempo, alguien vio paralelismos entre el pintxo y la película Gilda, protagonizada por Rita Hayworth. Decían que era «“verde, salada y un poco picante». El nombre se quedó. Y así nació la gilda. Lo que empezó como una ocurrencia entre amigos terminó convirtiéndose en una referencia gastronómica. Hoy la gilda se ha versionado hasta el infinito, pero la receta original sigue siendo la misma que se improvisó en esa barra.