España

Iglesias premia la fidelidad del ‘asaltahipers’ Cañamero metiéndolo en el «núcleo duro» de Podemos

  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

Diego Cañamero se perfila como uno de los nuevos «hombres fuertes» de Pablo Iglesias.

El diputado por Jaén y exlíder del SAT fue el décimo más votado en las primarias de Vistalegre II, un resultado que le ha reforzado en el organigrama de confianza de Iglesias. En vísperas de que el Consejo Ciudadano Estatal decida la composición de la nueva Ejecutiva, fuentes internas subrayan el peso que Cañamero ha ido ganando dentro del partido, y más en concreto en el núcleo del secretario general.

El papel de Cañamero en el nuevo Podemos resulta sorprendente si se echa la vista atrás. En su día, el diputado fue motivo de disputa entre la dirección andaluza y la nacional por la composición de las listas para las autonómicas, al considerar que su imagen, polémica y radicalizada, no ayudaba a la estrategia de moderación del partido.

El equipo de Iglesias, y más en concreto el entonces secretario de Organización, el errejonista Sergio Pascual, logró frenar las intenciones de Rodríguez de incluirlo en su candidatura para el Parlamento andaluz. Pero la dirigente andaluza abrió otro frente apoyando la candidatura de Cañamero y Sánchez Gordillo, de la CUT, en la confección de las listas autonómicas para las generales. El órdago se interpretó como un claro pulso interno de Rodríguez, en su intención de ganar definitivamente su autonomía de Madrid.

En este tiempo, Cañamero ha ido afianzando su relación con Iglesias a la vez que se ha ido alejando de Rodríguez.  La ruptura definitiva la confirmaron las últimas primarias en Podemos Andalucía, el pasado noviembre. Cañamero promovió entonces un «espacio de reflexión y debate», ‘Andalucía Digna’, con severas críticas hacia Rodríguez.  «Se está perdiendo la oportunidad de construir la alternativa de gobierno», se firmaba en el manifiesto.

Cañamero comparte la estrategia de la oposición combativa que promueve Iglesias, y se ha convertido en uno de sus grandes valores en el Congreso.y El jienense suele encabezar algunas de las protestas más sonoras de la bancada podemita y su sempiterna camiseta en apoyo al condenado Andrés Bódalo, el concejal que agredió a un compañero socialista, se ha convertido en costumbre. Sin ir más lejos, este mismo viernes, Cañamero encabezó una concentración frente a la cárcel de Jaén, en apoyo a Bódalo.

Seguirá en el escaño aunque sea imputado

El ascenso del dirigente andaluz está condicionado, en el corto plazo, por la causa abierta por el Supremo por presionar supuestamente a los trabajadores de la finca sevillana de La Rinconada, en 2011, para que fueran a la huelga. Conocido este procedimiento, Cañamero se ha declarado «insumiso judicial» y se niega a acudir a juicio.

También, y en contra de lo que predica su partido, ha avisado de que no dejará el escaño en caso de que sea procesado. «Voy a seguir en el escaño, porque no he hecho ningún daño a nadie, simplemente una lucha sindical», ha argumentado.

Cañamero se ha visto envuelto en numerosas polémicas. La más sonada, en 2012, cuando, junto a Sánchez Gordillo, asaltó un supermercado de Mercadona en Écija y otro de Carrefour en Arcos de la Frontera. Desde su sindicato lo defendieron como «una expropiación forzosa de alimentos». Como es habitual, también se negó a comparecer en el juicio.

Cinco veces en la cárcel

Natural de Campillos (Málaga), durante varias legislaturas (entre los años 1987 y 1991, y entre 1995 y 2001) Cañamero fue alcalde de la localidad de El Coronil (Sevilla) por Izquierda Unida. Además de secretario general del Sindicato de Obreros del Campo (SOC) durante 23 años, desde 1984 hasta 2007, año en que dicho sindicato se integró en el SAT.

Sus causas con la Justicia son innumerables. Ha estado cinco veces en la cárcel, ha sido detenido medio centenar. Por ocupar fincas privadas, agredir a propietarios y coaccionar a piquetes sindicales. Ha acudido a unos ochenta juicios y, desde 2010, se declara como «insumiso judicial» y se niega a rendir cuentas ante los tribunales. Sólo lo hace, como ha ocurrido ya en varias ocasiones, cuando la Policía se persona para llevarle a la fuerza.

Tampoco ha tenido problema en reconocer sus simpatías a la izquierda abertzale y a Arnaldo Otegi, de quien considera tiene derecho a dedicarse a la política.

Su presencia en el círculo de confianza de Iglesias refuerza la apuesta del líder de Podemos por la oposición más radical-como esta misma semana quedó demostrado en el Congreso-para la que reforzará también el papel de los Anticapitalistas. Su líder, Miguel Urbán, ascenderá también en la nueva escala de poder que se prepara en el partido.