España
Brote de hantavirus

El Gobierno frenó hace tres meses el plan para «reforzar al Estado ante futuras emergencias sanitarias»

El Ejecutivo afronta ahora la crisis por la acogida del crucero con un brote de hantavirus

El Gobierno español afronta la gestión del traslado a Canarias del crucero MV Hondius, con un brote de hantavirus, sin poner en marcha la Agencia Estatal de Salud Pública. Precisamente, esta debe velar por la protección de la sociedad ante las emergencias sanitarias.

Se trata de una de las principales medidas que surgieron de la crisis del Covid y que sigue pendiente de desarrollo. En febrero, el Consejo de Ministros retrasó la determinación de la sede física de la agencia que, previsiblemente, dirigirá Fernando Simón. Y, con ello, el contar con una institución que permita anticiparse a las crisis sanitarias y articular mecanismos coordinados de respuesta.

El Ejecutivo alegó la necesidad de una «valoración detallada» de las ocho candidaturas recibidas para albergar el organismo y dejó sin efecto la declaración de urgencia del procedimiento que había sostenido en «razones de interés para la salud pública». «Es necesario reforzar cuanto antes las capacidades del Estado ante futuras emergencias sanitarias», se admite en el acuerdo del Consejo de Ministros del pasado 17 de febrero.

La Agencia Estatal de Salud Pública fue una de las promesas del entonces ministro, y hoy presidente de la Generalitat, Salvador Illa, tras la pandemia del coronavirus. En julio de 2022, el Congreso de los Diputados aprobó la ley para su creación y funcionamiento, pero sus estatutos siguen pendientes de desarrollo y, con ello, su puesta en marcha. El Gobierno esgrime que, en tanto en cuanto no se disponga de sede, la agencia echará a andar en el propio Ministerio de Sanidad.

Se trata de un organismo demandado y que se considera de gran relevancia para anticiparse y responder ante crisis sanitarias. Entre sus funciones está «la vigilancia, identificación y evaluación del estado de salud de la población y sus determinantes, así como de los problemas, amenazas y riesgos en materia de salud pública», además de «la información y comunicación pública sobre la salud de la población y los riesgos que puedan afectarla» o «la coordinación de actividades de preparación y respuesta ante crisis y emergencias sanitarias en línea con la Estrategia de Seguridad Nacional».

«Retos y dificultades»

Precisamente, en la ley que crea la Agencia de Salud Pública se admiten «los retos y dificultades a los que se enfrenta» el sistema público de salud de España «a la hora de abordar situaciones de crisis que requieren anticipación, una respuesta rápida y coordinada, así como la necesidad de corregir problemas estructurales que ya existían y de responder a nuevos retos emergentes en salud». «Los cambios en la evolución de las epidemias y de otras crisis de salud pública es clave para adaptar las estrategias de control», se indica.

Hasta el momento, el Gobierno trata de minimizar los riesgos del hantavirus, cuya letalidad alcanza el 50%.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, que pronosticó que en España sólo habría «uno o dos casos» de Covid, ha dicho que «no supone un riesgo alto».

El crucero tiene previsto llegar en los próximos días al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, donde desembarcarán los pasajeros que han estado varados en Cabo Verde.

Simón, muy cuestionado durante la pandemia, ha señalado que «la transmisión de persona a persona» del hantavirus «puede pasar», pero ha asegurado que «no es muy frecuente y es difícil», por lo que ha descartado que el virus sea un riesgo para España. La OMS ha confirmado que el hantavirus que ha provocado ya tres muertes es de la cepa Andes, la única de la que se ha documentado transmisión entre humanos.

Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha incidido también en que la transmisión es baja y poco frecuente. «Lo que sabemos es que tiene una alta letalidad, en torno a un 50%, pero, insisto, la transmisibilidad es inicialmente por las heces u orina de los roedores y entre humanos, no es habitual, pero no es descartable», señaló la ministra.