Crisis del hantavirus

El guardia civil que murió de un infarto en el operativo del Hondius llevaba trabajando más de 14 h. pese a estar en la reserva

La AUGC revela que el agente "trasladó materiales y realizó funciones que, presuntamente, no le correspondían"

Denuncia una planificación "deficiente" e "irresponsable" y exige que la edad sea factor de riesgo laboral

guardia civil
Evacuación de pasajeros a bordo del crucero MV Hondius. (Foto: EP)
Segundo Sanz

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado en un comunicado que el guardia civil de 63 años en «situación de reserva» que murió de un infarto en el operativo del Hondius, el barco con un brote de hantavirus que atracó en Canarias tras el visto bueno del Gobierno, llevaba trabajando «más de 14 horas» en dicho despliegue.

En el comunicado hecho público este viernes, la AUGC relata que el domingo 11 de mayo, el operativo desplegado en el puerto de Granadilla de Abona (Tenerife) con motivo de la llegada del crucero MV Hondius, que transportaba pasajeros con un brote de hantavirus, «se saldó con una tragedia que no debería haberse producido: la muerte en acto de servicio del guardia civil de 63 años, por un infarto».

«Lo que debía ser un dispositivo sanitario de primer nivel terminó poniendo de manifiesto, una vez más, la gestión irresponsable de los recursos humanos que la institución practica cuando le conviene ocultar sus propias carencias», subraya la asociación.

Junto a ello, la AUGC indica que «nos han informado de las siguientes circunstancias: Berto inició su jornada a las 06:00 horas conduciendo desde Santa Cruz de Tenerife hasta el puerto de Granadilla de Abona. Catorce horas después seguía en el dispositivo, trasladando materiales y realizando funciones que, presuntamente, no le correspondían en virtud de su situación administrativa. Sobre las 21:40 horas sufrió el infarto que acabó con su vida», precisa la nota.

En esta línea, la asociación pone de relieve que este «hombre en reserva» fue destinado a un «servicio operativo de especiales características». El guardia civil ocupaba una vacante en la Plana Mayor de la Comandancia de Tenerife, en situación de reserva y fuera de especialidad. «Esta circunstancia no es un detalle menor. Es el núcleo del problema», remarca la AUGC.

La Instrucción de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, firmada el 26 de enero de 2026 y que regula los cometidos del personal en situación de reserva, es «meridianamente clara», señala la asociación.

«El personal en reserva fuera de especialidad tiene asignadas funciones tasadas y concretas: labores de formación, Plana Mayor, gestión administrativa, representación institucional, asesoramiento al mando y seguridad estática en el interior de instalaciones», afirma.

Y la norma es explícita al señalar que debe evitarse «la exposición a riesgos contra su integridad física, ya sea por exposición directa a situaciones que puedan derivar en conflicto o por la realización de tareas que requieran un esfuerzo físico intenso», enfatiza la AUGC.

Para esta asociación, integrar a este agente en el puesto avanzado del operativo del Hondius, exponiéndole al «contacto con materiales potencialmente contaminados» y a una «jornada extenuante de más de catorce horas», supone una «presunta vulneración directa de esa instrucción».

Por ello, la AUGC exige que el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales abra de inmediato una investigación para esclarecer si la asignación de Berto R. a ese dispositivo fue legal, y si existió responsabilidad en la cadena de mando. En función de las conclusiones de esa investigación, la asociación no descarta acudir a la Fiscalía para depurar todas las responsabilidades que pudieran derivarse.

«Jornadas interminables»

Además, la AUGC subraya que la llegada del MV Hondius a las costas de Tenerife «no fue una emergencia imprevisible», por lo que se conocía con suficiente antelación para haber articulado un «dispositivo planificado, ordenado y respetuoso con la normativa laboral».

Sin embargo, desde esta asociación afirman que la planificación fue «deficiente» e inciden en que «la USECIC (Unidad de Seguridad Ciudadana de Comandancia) de Tenerife vio limitados sus descansos, fueron empleados sin guardias de localización y sometidos a jornadas interminables, sin que nadie en la cadena de mando asumiera la responsabilidad que le correspondía», critican.

En este contexto, la AUGC recuerda que lleva años reclamando sin éxito que la Guardia Civil reconozca la edad como un factor de riesgo laboral. «Porque lo es. Porque la ciencia lo avala. Porque la legislación de prevención de riesgos laborales lo contempla como elemento que debe ser evaluado e integrado en la planificación de los servicios. Porque un agente de 63 años no puede ser tratado como si tuviera 30», apostilla.

En una comparecencia en la Moncloa el pasado 12 de mayo, donde presumió del operativo del Hondius, el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, dio el pésame a los familiares y compañeros del guardia civil fallecido.

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