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El Gobierno gasta 775.081 € en llevar ilegales del CETI de Ceuta a hacer papeleo, al médico y a «actividades de interés»

El Gobierno lo justifica en que el centro está aislado en "una zona agreste" y "carece de servicios cercanos"

Los extranjeros acogidos en el CETI no están privados de libertad y pueden entrar y salir libremente

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Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. (EP)

El Gobierno de Pedro Sánchez se gastará 775.081 euros en el transporte de los inmigrantes ilegales acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta para la «realización de trámites administrativos», así como para recibir asistencia sanitaria y acudir a «actividades de interés general». Todo ello a pesar de que los inmigrantes allí acogidos no están privados de libertad, es decir, pueden entrar y salir cuando quieran.

La Dirección General de Gestión Migratoria dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de Elma Saiz ha licitado un contrato para contar con un servicio de «transporte asistencial destinado al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta». El servicio tiene un coste anual de 134.347,5 euros y se podrá prorrogar cuatro años más, lo que elevaría el gasto hasta los 775.081,74 euros.

Estos centros, como reconoce el propio Gobierno, son instituciones públicas que se definen como espacios «de primera acogida y con carácter provisional» para inmigrantes, solicitantes de asilo y personas acogidas a «otras formas de protección». Los extranjeros que se encuentran en el CETI no están privados de libertad; pueden entrar y salir del centro sin ninguna restricción, más allá del respeto por las normas internas y el orden de la institución.

El Ministerio señala que los CETI tienen que prestar «servicios básicos» a los extranjeros, entre los que señala «el alojamiento, el vestuario, la manutención, la seguridad, los servicios especializados mediante programas sanitarios, de formación, actividades de ocio, deporte y cultura, asesoramiento jurídico e intervención social, orientados a su integración y derivación final».

«Zona suburbial alejada»

El Gobierno señala que la instalación emplazada en Ceuta se sitúa en una «zona suburbial alejada de la ciudad, en un entorno rural, montañoso y rodeado de un bosque tupido de coníferas y eucaliptos». El Ejecutivo socialista indica que el centro sufre «aislamiento» al estar en «una zona agreste» y que «carece de servicios cercanos». «El acceso a éstos queda de forma absoluta limitado para quienes allí residen», detallan en los pliegos de contratación.

Por ello, el ministerio de Saiz quiere contratar un «servicio de transporte asistencial» dadas «las dificultades que, por razón de su lejanía geográfica, por la falta de recursos propios y por la especial situación de vulnerabilidad, tiene la población que reside en este Centro».

Con este contrato, el Gobierno asumirá «el traslado de estas personas y el aseguramiento de una movilidad segura y puntual cuando así se determine». Este servicio podrá ejecutarse «de lunes a domingo incluidos festivos en los turnos de mañana y tarde según se hubieran definido».

De acuerdo con el pliego de contratación, la empresa a la que se contrate y a la que pagará más de 700.000 euros, no tendrá que poner un vehículo propio, sino que lo ofrecerá el propio ministerio: «El CETI pondrá a disposición de la empresa adjudicataria del servicio los recursos materiales requeridos, en este caso particular: un vehículo de titularidad propia destinado al transporte de personas (furgoneta de 8 plazas), en perfecto estado de funcionamiento, debidamente abastecido de combustible y con el correspondiente seguro con cobertura de responsabilidad civil («a terceros»).

Lo que tendrá que ofrecer es una «conducción segura y movilidad de los usuarios», así como el «mantenimiento de la limpieza e higiene del vehículo, asegurando condiciones adecuadas», el «repostaje», así como la «verificación diaria» de «aceite, agua, neumáticos, chaleco, baliza V16 homologada, triángulos, botiquín», entre otros servicios.

Desbordado y sin recursos

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado que el CETI de Ceuta está ocupado por el doble de personas de las que tiene capacidad para acoger. Acoge a cerca de 900 personas pese a tener capacidad para 512, según este sindicato.

Además, lamentan la falta de medios personales, ya que no hay funcionarios suficientes para esta sobrepoblación, aún más cuando se quedaron sin adjudicar las plazas de psicólogo, trabajador social y varios técnicos.

Todo ello después de que el pasado 30 y 31 de julio casi 80.000 inmigrantes entrasen ilegalmente en Ceuta procedentes de Marruecos a través del espigón de El Tarajal. Según el Gobierno, aún quedan 5.000 extranjeros en la ciudad autónoma, aunque el Ejecutivo de Juan Jesús Vivas asegura que son el doble.

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