España

Los fiscales y Podemos se conjuraron para destruir a Inda y OKDIARIO en pleno secreto del caso Dina

Unos chats internos del equipo jurídico de Podemos demuestran que los fiscales del caso Villarejo y la formación de Pablo Iglesias se conjuraron para destruir a Eduardo Inda y OKDIARIO cuando la pieza Dina Bousselham aún estaba bajo secreto.

Los letrados del partido morado convencieron a los fiscales de Anticorrupción para que solicitaran al juez Manuel García Castellón el registro de la redacción de OKDIARIO en busca de una tarjeta de teléfono que, supuestamente, le habían robado a la entonces asesora de Pablo Iglesias, Dina Bousselham.

Los fiscales de la operación Tándem, por la información recibida por los letrados de la formación morada, estaban convencidos de que el director de OKDIARIO, Eduardo Inda, había recibido del comisario Villarejo una copia con los datos de la tarjeta del móvil de Bousselham. Más tarde, se pudo demostrar que la acusación respondía a una versión manipulada y falsa de Podemos, pero que los representantes del Ministerio Público asumieron como buena.

El chat interno del equipo jurídico de Podemos en la plataforma Telegram, desvelado por el diario El Confidencial, reconoce que la letrada Marta Flor Núñez manejó datos de la pieza Dina -la número 10 del sumario Tándem- mientras permanecía en secreto. La información la había recibido de los fiscales de la causa.

Los fiscales del caso permitieron además que Iglesias fuera admitido como perjudicado en la causa y aprovechara esa circunstancia para emprender «una cruzada contra las cloacas del Estado en plena campaña de las generales de abril de 2019», según El Confidencial.

En el chat de Podemos, publicado por el diario digital, la abogada Marta Flor informa a sus compañeros que ‘Ironman’ -el nombre clave que usaba Flor para referirse a uno de los fiscales anticorrupción- se había puesto en contacto con ella.

En otro chat, del 4 de febrero, comenta que ha cerrado una cita entre Anticorrupción y Podemos para «coordinar la investigación del caso Dina». Según El Confidencial, la reunión llegó a realizarse en un momento en el que la pieza Dina ni siquiera existía. En otro mensaje del 8 de febrero la letrada Marta Flor Núñez insistía: «Gloria -refiriéndose a Gloria Elizo, entonces coordinadora jurídica de la coalición- el otro día hablamos con los fiscales que decían que les extrañaba que no hubiéramos denunciado la publicación por Inda de las capturas del móvil».

Según el diario digital, «los fiscales querían incluir en su querella inicial de la pieza Dina que parte del contenido del teléfono sustraído a Bousselham había aparecido meses después en el medio que dirigía Inda, OKDIARIO, para dirigir también la acusación contra él».

Después, durante las investigaciones policiales de la pieza Dina, los agentes de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) pudieron descubrir que los chats de la asistente de Iglesias desvelados por OKDIARIO habían sido difundidos, previamente, por la podemita entre un grupo de amigos.

Las pesquisas judiciales también averiguaron que la tarjeta del móvil de Dina había estado en manos de los periodistas de la revista Interviú y que estos se la habían facilitado al entonces comisario Villarejo. OKDIARIO nada tenía que ver con aquella filtración. El presidente del Grupo Zeta se la devolvió a Iglesias y éste después la destruyó, como ha quedado demostrado judicialmente.

El Confidencial mantiene en su información que «la Fiscalía tenía previsto en esas fechas pedir el registro de la sede de OKDIARIO para tratar de encontrar pruebas de una hipotética vinculación entre el robo del móvil y la posterior publicación de parte de los datos del teléfono en ese medio». Aquella operación nunca habría fructificado porque la mencionada tarjeta nunca había estado en poder de OKDIARIO.

Según El Confidencial, los fiscales Stampa y Serrano llegaron a formular esa propuesta verbalmente al instructor del caso: «Sin embargo, semanas después, éste trasladó que no autorizaría una medida tan contundente contra un medio de comunicación sin tener indicios claros de esa conexión e invitó a los fiscales a plantear de nuevo la diligencia más adelante si aparecían nuevas pistas. Finalmente, los fiscales optaron por no solicitar el registro de OKDIARIO por escrito para evitar que el juez se lo denegara».