Enfado en Defensa con Sánchez tras señalar al CNI por el espionaje a los separatistas y al Gobierno
Rechazan que la directora del CNI, Paz Esteban López, tenga que asumir responsabilidades por la crisis del espionaje
El espionaje a Sánchez y Robles coincidió con la crisis con Marruecos por la entrada de Ghali
A Sánchez le robaron 2,6 gigas de información en una sola intromisión en su teléfono móvil
El Gobierno denuncia que los teléfonos de Sánchez y Robles han sido espiados con Pegasus
Hay un profundo malestar en el Ministerio de Defensa y en la inteligencia española con el presidente Pedro Sánchez. El cabreo viene por entender que, para no enfadar a sus socios políticos, el jefe del Ejecutivo les deja «a los pies de los leones». Porque Sánchez señala principalmente al CNI y a su directora, Paz Esteban López, una reconocida funcionaria que lleva décadas trabajando al servicio de la inteligencia española como presuntos responsables del espionaje a los separatistas o indirectamente de que su teléfono y el de la ministra de Defensa, Margarita Robles, fueran espiados acusando a «vulnerabilidad».
Además del señalamiento que se está haciendo desde el Gobierno, en especial por parte de los ministros de Podemos «sin que nadie les reprenda», aseguran desde fuentes del CNI que una de las cuestiones que más molesta es que «más allá de la ministra Robles, nadie defienda el trabajo honesto de la inteligencia española». Recuerdan que «hay muchos funcionarios que llevan años comprometidos con la seguridad del Estado» trabajando en la agencia que, por intereses políticos, ahora los dos socios de Gobierno ponen en duda. Sánchez, a través del ministro de presidencia, Félix Bolaños, llegó a prometer una purga en el CNI a ERC para calmar las tensiones.
Y es que, si bien Podemos ha pedido abierta y públicamente dimisiones en el Ministerio de Defensa -con la ministra en el centro de la diana-, primero alineándose con los independentistas y este lunes denunciando la vulnerabilidad de la seguridad entorno al presidente, en el PSOE tampoco han salido en defensa de los funcionarios de la inteligencia española.
Únicamente la ministra de Defensa, Margarita Robles, el pasado miércoles en el Congreso, durante la sesión de control al Gobierno, defendió las tareas que tiene encargadas el CNI. Prácticamente nadie en el PSOE la apoyó. Es más, en Ferraz y en Moncloa, su justificación de las supuestas escuchas a los líderes separatistas disgustaron al echar por tierra su estrategia de apaciguamiento. Aunque, en privado, Pedro Sánchez la reconfirmó en el cargo.
Paz Esteban
Si cae Paz Esteban López, directora del CNI, las cosas se le complicarán a Pedro Sánchez. Y es que en el Centro Nacional de Inteligencia la ven como una de las suyas. Una profesional con la que llevan años trabajando y que ha dirigido la agencia «con mucha profesionalidad». Uno de sus compañeros consultados por este periódico asegura que «precisamente, esa profesionalidad, ese perfil técnico y no político difícil de obligar a acatar ordenes es lo que no le gusta» al Gobierno.
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