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Edmundo Bal puso como condición a Rivera ser ministro de Justicia para entrar en política

El número dos de Ciudadanos, Edmundo Bal, puso como condición para ir en las listas de las elecciones generales de abril de 2019 ser nombrado ministro de Justicia en caso de un gobierno de coalición, según afirman a OKDIARIO fuentes conocedoras de aquellas conversaciones.

En dicha campaña electoral, la del fichaje de Bal por Ciudadanos, Albert Rivera lo presentaba públicamente como futuro ministro de Justicia, un deseo que ocultaba una exigencia, a tenor del relato de tales fuentes. Si España tuviera un ministro de Justicia como él «nos iría mucho mejor a todos» y tendríamos una Justicia «independiente, fuerte, leal al Estado y un servidor público que sabe lo que cuestan las cosas», decía el líder de Cs entonces sobre su flamante incorporación.

Bal terminó concurriendo en un puesto de salida en la lista por Madrid. En concreto, de número cuatro, lo que le garantizaba el escaño en el Congreso. Él venía de la Abogacía del Estado, de la que pidió pasar a situación de servicios especiales cuando entró en política. Había sido cesado por el Gobierno de Pedro Sánchez por negarse a firmar el escrito de acusación del 1-O sin el término «violencia».

También en alguna conversación informal con periodistas, Edmundo Bal, hoy diputado, vicesecretario general y portavoz de la Ejecutiva, presumía entonces de no haber entrado en política para ser sólo diputado, sino que aspiraba a responsabilidades de gobierno. Ahora, en base a las fuentes consultadas, se descubre que pidió ser nombrado ministro en caso de conformar Cs un gobierno de coalición y llegar a La Moncloa. También aspiró sin éxito a ser presidente de la Comunidad de Madrid el pasado 4 de mayo. No logró acta en la Asamblea y nunca dejó el escaño en el Congreso.

Y es que poco o casi nada se sabe de las condiciones, requisitos o peticiones que los candidatos independientes ponían a Cs encima de la mesa para ir en sus listas en las últimas elecciones generales. Sueldos, cabezas de listas, puestos de dirección, ministerios… Mientras a algunos se les iba a buscar para incorporarse, otros se dejaban querer y se ofrecían directamente. El problema venía cuando llegaba la hora de la verdad y esas caras mediáticas tenían que significarse con Cs y dejar su vida anterior a un lado. Ahí venían los peros y las exigencias.

De Quinto y Girauta

Frente a ello, los más veteranos de Cs contraponen el caso de Marcos de Quinto, que desde 2015 apoyó la plataforma civil de Ciudadanos sin estar afiliado, o Juan Carlos Girauta que desde 2008, cuando Cs sólo tenía tres diputados, también respaldaba a los naranjas en numerosos actos y campañas electorales. Ambos están hoy día fuera de Cs y han cuestionado a la presidenta del partido, Inés Arrimadas, por el giro ideológico que ha dado a la formación centrista, con sus múltiples apoyos a Sánchez y sus acuerdos de gobierno con PSOE y Podemos en diversas zonas de España.

OKDIARIO se puso en contacto con el equipo de Edmundo Bal para conocer su versión sobre aquellas conversaciones. El diputado negó que pusiera condiciones, declinando entrar en estos «cotilleos» porque el partido no tiene tiempo para ello, ya que está «centrado en resolver los problemas de este país», esgrimieron fuentes oficiales de Cs.