La defensa de Puigdemont cree que su estancia en la prisión de Neumünster puede ser larga
El mismo domingo, horas después de su detención, el abogado del bufete contratado en Bélgica por parte del equipo jurídico de Carles Puigdemont, le hizo llegar a la prisión de Neumünster, donde permanece desde su detención, una bolsa con ropa para poder cambiarse durante los días que esté en el penal, a la espera de conocer las medidas cautelares que le impone el Tribunal Superior de Swlesvig-Holstein, que es quien instruirá la Euroorden. De momento, el lunes ha pasado la segunda noche en estas instalaciones del centro de la ciudad, comunicadas por un pasillo interior con los juzgados, por lo que el domingo no tuvo que pisar el exterior para ir a declarar ante la jueza.
La magistrada, de 40 años –una edad corta para ocupar un cargo de estas características en Alemania, según algunos expertos–, no quiso complicarse la vida y, tras identificar la identidad de Carles Puigdemont, informarle sobre los trámites de la Euroorden y permitirle explicarse ante los fiscales, decidió dar parte de la petición del juez Pablo Llarena con la máxima urgencia al Tribunal Superior del Land, para que sean ellos quienes estudien la petición del Tribunal Supremo, citen a declarar otra vez a Puigdemont y decidan si le mantienen en prisión o si, por contra, le dejan en libertad condicional con restricciones de movimiento –una posibilidad muy remota–.
Puigdemont ha dormido esta noche también en un espacio habilitado para estancias cortas del penal de Neumünster, donde como otras personas que están en el interior del edificio de justicia, está privado de su teléfono móvil así como de comunicación directa con el exterior. Hasta el momento sólo le ha podido visitar el abogado alemán que le asiste desde el domingo, ya que Jaume Alonso-Cuevillas llegó el lunes cuando ya habían cerrado el horario de visitas y además, tiene que traducir al alemán los poderes que le otorgó Puigdemont y hacer los tramites para poder visitarlo.
El lunes por la noche, en una conversación informal con los periodistas en el hotel, Cuevillas reconocía que “con la Semana Santa, el inicio de la tramitación de la Euroorden se puede demorar”. El letrado, que da por hecho que el alto tribunal va a acceder a la tramitación de la petición, reconoce que “España es un país muy garantista judicialmente, por lo que vamos a alegar ante los tribunales alemanes que en este caso lo que faltan son garantías, por los posicionamientos políticos del juez Llarena en sus autos”. Cuevillas, además, reconoció que “la medida de custodia policial que decretó la juez que identificó a Puigdemont viene a ser una prisión provisional, pero con garantías, diferente a las de España”.
Según lo que les ha contado el abogado alemán, Puigdemont “está muy fuerte”, llegando a hacer bromas incluso en la comparación. De sus palabras se intuía un cierto pesimismo en que se pueda frenar la euro orden, aunque asegura que lo van a intentar por todas las vías posibles.
Temas:
- Carles Puigdemont
Lo último en Cataluña
-
Manifestación por el Día de la Hispanidad en Barcelona: horario, recorrido y actos de la celebración del 12 de octubre
-
AEMET prevé un día soleado en Barcelona con algunas nubes y viento suave
-
Día de la hispanidad en Barcelona: los mejores planes para hacer el 12 de octubre
-
Esta es la ciudad más peligrosa de España y hasta sus propios habitantes están de acuerdo
-
Cielo despejado y temperaturas en descenso en Barcelona, según AEMET
Últimas noticias
-
Athenea fue expulsada con España minutos antes que Vinicius… ¡por un tirón de pelo a una jugadora de Estados Unidos!
-
Una España a prueba de misiles
-
Es oficial el cambio en las bajas médicas en España: después de 18 meses de incapacidad temporal el trabajador pierde su puesto y lo confirma el INSS
-
La frase de Marcus Ulpius, legionario romano, que sigue emocionando: «Suena la corneta, comienza un nuevo día en las fortificaciones del Danubio para las legiones de Roma»
-
La profunda reflexión de Gabriel García Márquez, escritor: «Creo que no hay mayor desgracia humana que la incapacidad para amar»