España

Aragonès confiesa que su objetivo en la mesa de negociación es «culminar una Cataluña independiente»

El president de la Generalitat, Pere Aragonès, sigue dejando claro que esa «concordia» de la que habla Pedro Sánchez no es más que palabrería, puesto que la independencia de Cataluña sigue siendo el único horizonte que contemplan los prebostes del separatismo. Aragonès se ha ido hasta Argentina para contar que la famosa mesa de negociación que le han sacado a Sánchez no es sino una representación con un único objetivo: «Culminar finalmente una Cataluña independiente que será reconocida por la Unión Europea y también por el Estado español».

La máxima autoridad autonómica catalana insiste en que el referéndum separatista sigue siendo su única propuesta: «Si ha sido posible en Escocia en relación con el Reino Unido, también debe ser posible en Cataluña en relación con España. Hay instrumentos en la Constitución para que se pueda llevar a cabo un referéndum de estas características».

Así, ha confirmado que lo único que espera de esa mesa de negociación es «marcar una fecha para que sea la ciudadanía la que decida». En la entrevista en el diario argentino La Nación en la que se ha explayado en su posición, ha insistido en que «finalmente se necesitará valentía para afrontarlo».

Si por un lado deja claro lo que quiere sacar de esa mesa de negociación, por otro acusa al Gobierno de no lanzar propuestas concretas: «No proponen una reforma federal ni un estatuto de autonomía, quizá en el futuro lo proponga», y dicr que percibe «interés» sobre la posibilidad de que aparezcan en ese cuadro interlocutores externos, un interés que viene, cuenta, «no sólo de los partidos en el ámbito europeo, sino también de los mismos estados miembros» de la Unión Europea.

Aragonès sostiene que en algunos poderes del Estado «aún no se ha hecho la transición democrática plena» -ha citado como ejemplo de esto en su opinión a la cúpula judicial-, ha recalcado que ERC, Junts y CUP comparten el referéndum y la amnistía como medidas principales para resolver el conflicto, y ha asegurado entender el escepticismo de otros partidos hacia la negociación.

Preguntado tras el ataque a una carpa de ‘S’ha acabat!’ en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Aragonès ha descartado que se pueda producir una escalada de violencia: «De ninguna manera. Más allá de algunos episodios puntuales, que es más una polarización ideológica que otra cosa, la sociedad catalana es una sociedad que admite la diferencia».