María Jesús Montero, ministra de Hacienda

Sánchez promociona a Montero en Hacienda como futura alternativa a Susana Díaz en Andalucía

La próxima ministra de Hacienda, María Jesús Montero y Susana Díaz
La próxima ministra de Hacienda, María Jesús Montero y Susana Díaz
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La próxima Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, permite a Pedro Sánchez no sólo ganar una razonable gestora y una notable política, sino además situar bajo el foco de la política nacional a la que se ha convertido en la aspirante a suceder a Susana Díaz en la Junta de Andalucía . Sánchez suma además a su equipo a una política que conoce todos los entresijos de la Junta y de la gestión de Díaz, que domina la financiación autonómica y a la que, pese a la vitola de corresponder a la “cuota susanista”, la presidenta tampoco echará de menos.

Montero, de 52 años, es la actual consejera de Hacienda y Administración Pública de la Junta de Andalucía desde hace cinco años. Médico de profesión, pronto se inició en la gerencia como trampolín para dar el salto a la Consejería de Salud del gobierno andaluz. En ella estuvo en 2004 y 2013. Hija de un histórico dirigente del PSOE-A, fuentes del partido la consideran una socialista ‘pata negra’ .

La sucesora de Cristóbal Montoro es, después de Díaz, la mujer del PSOE con más predicamento en la política andaluza actualmente. Su nombre empezó a destacar en las postrimerías de los gobiernos de Chaves y Griñán, donde se la llegó a situar como posible recambio. Una posibilidad que ha adquirió serios visos de hacerse realidad durante 2017, cuando Susana Díaz planeó el asalto de Ferraz que finalmente recuperaría el hoy secretario general del PSOE y presidente del Gobierno.

Fuentes de la Junta confirman a OKDIARIO que María Jesús Montero siempre ha estado en las quinielas de los últimos años para  hacerse con el liderazgo del socialismo andaluz. Destacan que no se ha visto salpicada por los ERE y reconocen su valía tanto a nivel político como de gestión de  aunque también que tiene una imagen mejorable.

Montero siempre ha estado en las quinielas de los últimos años para  hacerse con el liderazgo del socialismo andaluz

La elección de Sánchez para la cartera de Hacienda, que habría cerrado este lunes con Díaz y su equipo, conlleva además un ‘win to win’ tanto para el nuevo presidente del Gobierno como para la presidenta de la Junta. Porque, por un lado, señalan fuentes próximas al PSOE-A, Susana Díaz se quita de encima a alguien que no es de su plena confianza. Ello “pese a que se va vender lo contrario”, explican a este periódico.

Puente de plata a Madrid

Un puente de plata para Montero con destino Madrid y que además está obligada a conseguirle el mejor acuerdo de financiación para Andalucía.Ese ha sido uno de sus caballos de batalla con Rajoy y Montoro. De hecho,  Montero ha exigido avanzar en este asunto, y con o sin los nacionalistas: se ha mostrado partidaria de alcanzar un modelo de financiación sin esperar a Cataluña y también en favor de reformar el denominado ‘cupo vasco’.

Pero por otro lado, Sánchez gana y mucho. Suma a su gabinete no sólo a una de las cabezas visibles de la Junta, sino una de sus rivales ante una eventual sucesión. En el Gobierno se convertirá en una figura conocida a nivel nacional, lo que siempre facilita el viaje de vuelta a gobiernos o baronías autonómicas cuando se deja el Ejecutivo. Y con la que además, el líder del PSOE cumple con la cuota que supone que la federación socialista andaluza le aporte una veintena de sus 84 diputados .

También gana una ministra que domina la financiación autonómica,  que “llega aprendida”, (como desea Sánchez) cuya negociación será fundamental en los próximos meses. Y que asimismo elimina la posibilidad de que Díaz convierta esta cuestión en ariete contra su íntimo enemigo. Un movimiento muy hábil, en definitiva, según fuentes del PSOE y la Junta, y en el que ganan los tres: Sánchez, Díaz y Montero. Aunque quizá el que más, el flamante presidente del Gobierno.

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