Una profe española trabajando en Noruega: «Una vez por semana los niños salen a buscar cosas a la naturaleza»
Una profesora española que ha comenzado a trabajar en una escuela en Noruega ha compartido varias diferencias que le han llamado la atención sobre el funcionamiento del sistema educativo. Entre ellas, destaca especialmente que los niños salen una vez por semana a buscar cosas en la naturaleza, una actividad integrada en la rutina escolar que forma parte de su aprendizaje habitual.
Tras apenas tres semanas en el centro, la docente, llamada Carmen, ha contado su experiencia en un vídeo que ha publicado en su cuenta de TikTok, @unafamiliamagica. Allí ha explicado cómo es el día a día en el colegio y las prácticas que más le han sorprendido. Desde excursiones frecuentes hasta clases prácticas como cocina o ajedrez, el modelo pone el foco en el desarrollo integral de los alumnos, combinando aprendizaje académico, juego y contacto directo con el entorno.
Cómo son las excursiones semanales en la naturaleza
Una de las prácticas más características es el llamado «potour», una excursión que realizan una vez por semana. En estas salidas, los niños se desplazan a zonas cercanas para explorar la naturaleza y recoger elementos del entorno, integrando el aprendizaje con la experiencia directa fuera del aula.
Además, el centro organiza descansos aproximadamente cada dos horas. Durante estas pausas, los estudiantes salen al exterior sin importar las condiciones climáticas, lo que refuerza su vínculo con el entorno y fomenta la actividad física regular.
El programa educativo también incluye actividades específicas como aprender a jugar al ajedrez, donde los alumnos desarrollan habilidades estratégicas y de concentración. Otra actividad destacada es el «jaque», que consiste en deslizarse por pendientes heladas utilizando trineos o colchonetas, una propuesta que combina juego y actividad física.
Dentro del aula, los estudiantes también cuentan con clases de cocina, donde aprenden habilidades prácticas relacionadas con la preparación de alimentos. Además, se permite comer en clase, algo que forma parte de la dinámica habitual del centro.
Cómo es el día a día en una escuela noruega según una profesora española
Uno de los aspectos más llamativos es el horario escolar. Las clases comienzan a las 8 de la mañana y finalizan a la 1 de la tarde. A partir de esa hora, se inicia un bloque de actividades adicionales en el que los niños pueden permanecer en el centro realizando propuestas más libres y dinámicas.
Durante ese tiempo extraescolar, los alumnos tienen la posibilidad de jugar al aire libre, ir al gimnasio o participar en manualidades, lo que amplía su experiencia más allá de las asignaturas tradicionales. Este enfoque permite equilibrar el aprendizaje académico con el desarrollo físico y creativo.
Otro detalle que sorprendió a la profesora es que los niños siguen jugando a juegos clásicos de hace décadas, como el «Quién es quién» o el «Juego de Operación». Estos entretenimientos siguen siendo populares entre los alumnos y forman parte de sus momentos de ocio dentro de la escuela.
En conjunto, estas prácticas muestran un sistema que integra el aprendizaje académico con la naturaleza, la actividad física y las habilidades prácticas, creando una experiencia educativa diversa y participativa para los alumnos.