Trump privilegia a Marruecos frente a España: miedo a una fuga de empresas al vecino del sur
EEUU gravará los productos marroquíes con la mitad de aranceles que los llegados de España
El trato privilegiado a Marruecos tiene también un trasfondo y una profunda derivada geopolítica


Desde la próxima semana, los productos exportados desde España a EEUU se encarecerán un 20% por los aranceles que Trump ha decidido aplicar de forma general a las exportaciones de la Unión Europea al gigante americano. Sin embargo, los llegados de Marruecos estarán gravados mucho menos, justo la mitad, el 10%. Eso da una evidente ventaja competitiva a nuestro vecino del sur, que tiene un impacto económico directo y, a su vez, un trasfondo y una profunda derivada geopolítica: Marruecos es, desde hace décadas, un estratégico aliado de EEUU en la boca del Mediterráneo y en el crucial talón de la Europa más occidental, lo que extiende sus efectos a la Defensa y a las sensibles tareas de Inteligencia.
De entrada, esa ventaja competitiva que Trump otorga desde esta próxima semana a la economía marroquí es un problema añadido para España, porque tendrá un impacto en productos que tienen mucho peso en nuestra balanza comercial con EEUU y que, a su vez, son también producidos –o lo pueden ser– en Marruecos.
Hace años que se viene produciendo una transferencia inversora de empresas que optan por producir en Marruecos para vender en España. La judía verde marroquí es un visible ejemplo de ello en los supermercados. Ahora, con la guerra arancelaria abierta, esas empresas de raíz española afincadas en Marruecos van a contar con una ventaja competitiva muy evidente para entrar con más facilidad no ya en España, sino en el mercado estadounidense. Y cuanto más fácil lo tienen otros, más complicado es para la producción con sello español.
Esto hace avivar el temor a una deslocalización de inversión empresarial española o afincada en España hacia el vecino del sur. Todo dependerá de cuánto se prolongue la guerra comercial, de cuánto se mantenga en el tiempo y de qué conclusiones puedan sacar al respecto, con este episodio, los inversores que a futuro puedan interpretar que asentarse en Marruecos les otorga un plus en el comercio internacional a futuro.
Productos en el punto de mira
Según los datos de la estadística oficial DataComex, España exportó en 2024 a Estados Unidos por un valor total de 18.179 millones de euros. La lista de productos es muy extensa, pero no tanto los que más peso tienen, que se reducen a una quincena. Entre ellos, el aceite de oliva y grasas vegetales, que superaron los 1.240 millones de euros; los productos farmacéuticos (1.095 millones); los aceites esenciales y perfumes (824 millones de euros); y un nutrido grupo de productos agropecuarios y derivados.
El año pasado, España cobró a EEUU 420 millones de euros por la venta de conservas de frutas y verduras, más de 400 millones por la exportación de bebidas –con un destacado peso del vino–, 105 millones por conservas de carne y pescado, 121 millones por exportación de cereales, 168 millones por legumbres y hortalizas, 185 millones de euros por exportaciones de pescados y marisco, 144 millones por ventas de productos cárnicos, 72 millones por la exportación de fruta, 158 millones por azúcar y productos de confitería, o 121 millones por la venta a EEUU de café e infusiones.
El riesgo de la deslocalización
No todos los sectores son susceptibles de una deslocalización de centros productivos. Hay condicionantes de carácter técnico que, en algunos casos, lo hacen muy complicado. En otros, no.
Marruecos, en el segmento agropecuario, cuenta con posibilidades notables. Y esas son, por ejemplo, unas de las que pueden facilitar el desvío al vecino del sur de inversiones en busca de costes estructurales de producción más bajos que, ahora, con los aranceles, son más ventajosos. Y hay también otros casos en los que la deslocalización puede ser relativamente sencilla: no es lo mismo trasladar a Marruecos una fábrica de automóviles –más complejo– que un laboratorio farmacéutico –que, por dimensión e ingeniería, a priori resulta más sencillo–.
Impacto inmediato de los aranceles
A ese temor de una eventual deslocalización productiva a medio plazo de España hacia Marruecos se añade el impacto más inmediato que van a provocar los aranceles: en los múltiples productos que se producen tanto en España como en Marruecos, EEUU pasa a encontrar en el reino alauí un vendedor sustancialmente más barato –por el efecto de los aranceles– que la oferta española.
Las empresas españolas del sector agropecuario y de la industria alimentaria temen, con motivos, que sientan especialmente el golpe de esta guerra arancelaria.