A sus 23 años Julia Cejudo es la notaria más joven de España: «Yo me fiaría de alguien como yo»
La joven sevillana ha superado una de las oposiciones más exigentes y afronta ahora una nueva etapa profesional
Julia Cejudo, natural de Carmona (Sevilla), se ha convertido con 23 años en la notaria más joven de España. La andaluza ha conseguido este hito después de acabar el grado de Derecho en tres años y preparar durante casi tres años las oposiciones a notaría. Su resultado en aquellas oposiciones fue especialmente destacado. Pese a haber superado las pruebas, todavía no ejercerá de forma definitiva, ya que continúa con su formación práctica en una notaría de Sevilla.
La joven ha explicado que el camino ha sido exigente por la cantidad de materia que tenía que estudiar y la perseverancia diaria para avanzar. «Ha sido muy compleja, porque es mucha cantidad de temario y una disciplina diaria que es difícil seguir el ritmo», reconoció. Aun así, se considera afortunada porque fue superando los exámenes sin suspender.
La edad y la confianza de los clientes
Uno de los asuntos que abordó Cejudo durante su entrevista en Herrera en Cope fue la posible desconfianza que puede generar su juventud en una profesión tan asociada a personas con una edad más avanzada y con una larga trayectoria. La sevillana es consciente de que su edad puede llamar la atención cuando los ciudadanos acudan a su despacho, pero considera que haber aprobado la oposición demuestra que cuenta con los conocimientos necesarios para ejercer.
«La oposición la he aprobado y allí demostré que tenía los conocimientos», afirmó durante la entrevista. También reconoció que «la juventud da un poco de desconfianza», aunque está decidida a ganarse la confianza de quienes acudan a ella. Su objetivo es ofrecer un asesoramiento riguroso y acompañar a los ciudadanos en los trámites jurídicos que necesiten resolver.
La formación práctica, el siguiente reto
La joven sevillana ha distinguido entre los conocimientos teóricos adquiridos durante la oposición y las habilidades que debe desarrollar en el trabajo cotidiano. «El conocimiento se tiene, pero la dimensión práctica hay que aprenderla», argumentó. Por ello, considera que esta etapa es fundamental para aprender a aplicar el temario a situaciones reales y asumir progresivamente las responsabilidades de la profesión.
Cejudo espera conocer su destino cuando llegue el momento de elegir plaza y ha manifestado su deseo de permanecer cerca de Andalucía. Aunque ya ha superado una de sus etapas más difíciles, todavía tiene por delante el reto de desarrollar su carrera y adaptarse al día a día de una notaria. Su prioridad ahora es continuar aprendiendo para ofrecer un servicio de calidad y lograr que los clientes confíen en ella, más allá de su edad.