Economía

Siro y Cerealto se fusionan y crean un nuevo grupo con una facturación de más de 600 millones

Cerealto Siro Foods seguirá de interproveedor de Mercadona y se centrará en galletas, cereales y pasta tras vender el área de bollería y pan.

Los datos estimados al cierre de este año serán superiores a 600 millones de facturación y una producción superior a 400.000 toneladas

Siro y Cerealto han cerrado un acuerdo para su integración en un mismo grupo alimentario multinacional, Cerealto Siro Foods, dedicado a la fabricación de marcas para terceros con unos datos consolidados estimados al cierre de este año superiores a 600 millones de facturación y una producción superior a 400.000 toneladas.

En la actualidad, cuenta con un equipo de más de 5.000 personas distribuidas en 17 centros de producción ubicados en España, Portugal, Italia, Reino Unido y México, además de un equipo local en estados Unidos.

El objetivo del nuevo grupo, según ha destacado, es posicionarse en el mercado alimentario global con una oferta de productos que «responda a las necesidades de los consumidores en los diferentes mercados, con un modelo de negocio focalizado en la calidad, la eficiencia operativa y la innovación en productos y procesos».

Galletas, cereales y… pasta

Para ello, Cerealto Siro Foods tiene previsto concentrar sus recursos operativos y financieros en las categorías de galletas, cereales y pasta, líneas de negocio con gamas de producto de carácter global y amplio potencial de desarrollo en diferentes mercados.

Así, Siro aporta el conocimiento y toda su experiencia en la cadena de valor en dichas categorías, mientras que Cerealto proporciona la estructura internacional de su negocio, así como sus compromisos con clientes internacionales.

La estrategia del nuevo grupo le permitirá seguir siendo interproveedor especialista de Mercadona en el mercado español, y mantener la cartera actual de clientes de Cerealto, tanto en España como en otros mercados a nivel internacional.

Venta de negocio de bollería y pan

En paralelo, el nuevo grupo tiene previsto desinvertir en las categorías de bollería y pan, con la venta de estos negocios y, específicamente, de las fábricas de bollería ubicadas en Briviesca (Burgos), El Espinar (Segovia), Navarrés (Valencia) y Medina del Campo (Valladolid), así como las de Pan en Antequera (Málaga) y Paterna (Valencia).

«Estas líneas de negocio han experimentado un crecimiento notable en los últimos años y presentan excelentes perspectivas de desarrollo. No obstante, requieren de un enfoque y recursos locales que ya no se encuadran en la estrategia del nuevo grupo», han explicado desde la compañía.

En concreto, el negocio de bollería cerrará con un volumen de 74.000 toneladas y crecimiento de 4,9%; y el negocio de pan con un volumen de 79.600 toneladas y crecimiento de 2,8% en términos de volumen en 2018, mientras que el mercado evoluciona positivamente y se prevé que cerrará entorno al 2,7% y 2,4%, respectivamente.

De esta manera, la marca de distribución sigue liderando en volumen y en valor ambas categorías y en cada uno de sus segmentos y es la que muestra un mayor incremento de ventas.

Mercadona respalda la estrategia

Según el nuevo grupo, el proceso de desinversión se realizará siempre asegurando la búsqueda del «mejor comprador», para el que dichos negocios formen parte del core de su estrategia, que garanticen el empleo y las condiciones laborales de las personas que trabajan en ellos.

Mercadona, principal cliente de estos negocios, ha sido informada y respalda la estrategia del nuevo grupo de focalización en los negocios de galletas, cereales y pasta, y venta de los negocios de bollería y pan.

El compromiso de la cadena de supermercados de Juan Roig con el nuevo comprador será el de dar continuidad a los negocios de pan y bollería, «siempre dentro de la garantía de calidad, eficiencia e innovación».