Roures: la caída fulminante del magnate del fútbol televisivo en Europa
Fracasó en Francia e Italia, acusado de soborno en Estados Unidos... y ahora, despedido de Mediapro
Despedido de la empresa que fundó, Mediapro. Ese ha sido el amargo final para el otrora gurú mediático de la izquierda y del independentismo, Jaume Roures, repudiado ahora por el fondo chino que controla el 80% de la productora que creó hace 30 años junto a sus socios Tatxo Benet y Gerard Rumí. La polémica ha acompañado a Roures, un polémico empresario que ambicionó ser el líder del fútbol europeo.
Roures, que tiene 73 años y que hasta ahora compartía las labores de gestión con Benet, convirtió a Mediapro en el controlador de los derechos de emisión por televisión del fútbol en España, que luego revendía a las cadenas. Pero la irrupción de Telefónica en el mercado le apartó totalmente de la batalla, y ahora sólo tiene los derechos internacionales de la Liga que dirige Javier Tebas, con quien mantiene una excelente relación.
A su pérdida de poder en España se suman sus fracasos en Italia y en Francia. Roures y Benet compraron en 2018 por casi 1.000 millones de euros anuales los derechos de la liga francesa. Pusieron en marcha un canal de televisión, Telefoot, y aspiraban a lograr cuatro millones de abonados para rentabilizar la inversión. Nada de eso sucedió, porque la pandemia frenó el campeonato y Roures pidió una rebaja en el precio a la liga gala.
La liga francesa no aceptó y le rescindió el contrato, que pasó a Canal Plus, e inició una batalla legal contra la productora que acabó con Mediapro pagando una indemnización de 100 millones de euros, y cerrando el canal Telefoot en 2021.
Algo similar sucedió en Italia. Mediapro ganó los derechos de la Serie A italiana en febrero de 2018 pagando 1.050 millones de euros por temporada. Pero el concurso fue impugnado por Sky y la productora de Roures acumuló problemas para hacer los pagos de ese contrato. Para tratar de salvar el negocio, Mediapro ofreció gestionar un canal propio de la liga italiana por 1.200 millones, algo que tampoco fructificó.
De nuevo, como en Francia, Mediapro perdió ese contrato y se quedó sin el fútbol. Fuera de Francia e Italia, y arrinconado en España por Telefónica, la caída de Roures se completó en noviembre de 2021, cuando el fondo chino inyectó otros 650 millones en la compañía para salvarla de la quiebra financiera.
Las aventuras en Francia e Italia provocaron un agujero en las cuentas de la empresa. Moody´s la tenía calificada como bono basura y Mediapro estaba prácticamente en quiebra. Roures y Benet intentaron que varios fondos entraran en la compañía, pero los chinos se negaron e impusieron su criterio: ellos aportarían el dinero, ampliando su presencia hasta el 80% del capital.
Dos años después de la toma total de control por los chinos, y con las agencias de calificación mejorando su opinión sobre Mediapro, Southwind Group ha despedido a Roures y ha dejado a Benet al frente de la productora.
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