Economía

La prima de riesgo se mantiene en niveles de junio: los inversores no se creen la independencia catalana

La prima de riesgo española; es decir, el diferencial entre el bono a diez años de nuestro país respecto a a Alemania, ha cerrado hoy en 123 puntos básicos. En las últimas semanas, la cifra ha ido escalando, pero ni mucho menos ha alcanzado cotas altas, sino que se mantiene niveles de julio de este mismo año.

Aunque la prima de riesgo española ha subido en la última semana, en la que el Gobierno catalán ha violado la Constitución al aprobar la ley de transitoriedad jurídica, lo cierto es que el diferencial ha alcanzado este mismo año cotas mucho más altas. Por ejemplo, en el mes de febrero se situó en 157 puntos básicos, y hace todavía menos, el 6 de junio, se encontraba en 129 puntos, 6 más de lo que marca actualmente.

La rentabilidad del bono español a diez años se sitúa ahora en el 1,544%, mientras que el alemán también ha aumentado hasta el 0,312%. En cuanto al resto de países considerados periféricos de la zona euro, la prima de riesgo de Italia se ha elevado este viernes a 165 puntos básicos, tres más que en el registro anterior, mientras que la de Portugal lo ha hecho hasta los 249 puntos básicos, cinco más.

En Grecia, el diferencial del bono heleno con el alemán se ha situado en 514 puntos básicos, dos menos que ayer, en una jornada en la que se ha conocido que los precios en el país descendieron en agosto un 0,4 % en comparación con julio, aunque aumentaron un 0,9 % respecto al mismo mes de 2016.

Por otro lado, los seguros de impago de la deuda española (credit default swaps), cantidad que debe pagarse para garantizar una inversión de 10 millones de dólares, se han abaratado hasta 110.930 dólares, por debajo de los 205.680 dólares que pagan los italianos.

Fitch sostiene que la separación es “poco probable”

En otro orden de cosas, la agencia de calificación Fitch ha advertido este viernes a Cataluña de la importancia de sus relaciones con el Gobierno central para su perfil de crédito debido a que se trata de una de las regiones españolas más dependientes de los mecanismos de apoyo de liquidez que el Estado proporciona a las comunidades autónomas.

En este sentido, Fitch ha amenazado a la región con rebajar de nuevo su calificación si sigue aumentando la tensión con el Gobierno central. De esta manera, su perfil de crédito depende de la “escalada significativa de hostilidades entre gobiernos o si se debilitara el apoyo de liquidez”.

Aunque el Parlament aprobó este viernes la ‘Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la república catalana’ con la que JxSí y la CUP quieren consumar la ‘desconexión’ (a pesar de que el Tribunal Constitucional (TC) había suspendido poco antes la tramitación de la norma), Fitch considera que “la separación de Cataluña de España es poco probable”.