Economía
más impuestos para el Gobierno

Tras la luz, la gasolina: el crudo se dispara y los carburantes son un 24% más caros que hace un año

No es sólo la electricidad, que es un 44% más cara en mayo que hace un año, y los problemas que está dando al Gobierno de Pedro Sánchez. La subida del precio del petróleo ‘brent’, en máximos desde abril de 2019, augura una explosión del precio de las gasolinas en las próximas semanas, amenazando la inflación y el cuadro macroeconómico que el Gobierno dibujó en los Presupuestos Generales de 2021. El barril de crudo ha superado este martes los 70 dólares y las gasolinas han cerrado el mes de mayo casi un 22% más caras que hace un año.

La gasolina sin plomo de 95 se sitúa a 1,361 euros por litro a 31 de mayo, frente a los 1,101 euros por litro de hace un año. El precio de esta clase de carburante, uno de los más usados por los consumidores, es de casi el 24% en un año. Desde enero ha aumentado un 14%. El gasóleo A se sitúa a 1,219 euros el litro a 31 de mayo, frente a los 1,004 euros de un año antes. El incremento es de casi un 22% en un año, y un 15% desde enero de 2021. En cuanto a la gasolina sin plomo de 98, el precio a cierre de mayo es de 1,518 euros por litro, un 20% más cara que hace un año.

Estos precios serán más altos previsiblemente en las próximas semanas después de la escalada del precio del barril de petróleo de los últimos días. Este martes ha llegado a cotizar a 71 euros, rozando el máximo de 72 euros marcado en abril de 2019. Los países de la OPEP más Rusia han confirmado este martes el plan para elevar gradualmente la producción de crudo en unos dos millones de barriles al día, lo que reducirá en julio en 5,76 millones de unidades diarias la oferta de petróleo respecto del escenario base. Esto podría implicar un aumento del precio del crudo por la mayor demanda de petróleo al reactivarse la economía mundial.

La consecuencia inmediata será el incremento del precio de las gasolinas, a las puertas de los viajes de vacaciones. De momento, en un año llenar el depósito del coche de gasolina ya es 5,5 euros más caro. Los consumidores sufrirán de nuevo el alza, como ocurre con la luz, mientras el Gobierno llenará sus arcas con los impuestos. Como con las eléctricas, las petroleras argumentan que la mayor parte del precio son impuestos que van a parar a Hacienda.

Inflación

La segunda consecuencia de la subida de las gasolinas ya se está viendo. La inflación se ha situado en mayo en el 2,7%, frente al 0,9% previsto por el Gobierno en los Presupuestos. Una mayor inflación genera un problema de coste de los intereses y de déficit de la balanza comercial, ya que España importa todo el petróleo que consume.

Además de por la inflación -el Gobierno tendrá que pagar a los pensionistas en enero la conocida ‘paguilla’ si los precios superan el 0,9%-, las cuentas del Ejecutivo también se ven afectadas por el precio del petróleo. El Gobierno ha cuadrado los presupuestos con un precio del barril brent, el de referencia en Europa, de 46 euros, aunque posteriormente en abril ha revisado sus previsiones y ha elevado el precio del barril hasta los 60 dólares, diez menos que el valor actual.