Hacienda persigue a los extranjeros con la vigilancia de los signos evidentes de riqueza
El anuncio del Ministerio de Hacienda de que va a aumentar la vigilancia sobre aquellos contribuyentes cuyo nivel de vida esté «en clara discrepancia» con la renta que aparece en su declaración del IRPF pretende perseguir fundamentalmente a los ciudadanos extranjeros que viven en España pero cobran su salario o tienen rentas en su país de origen.
Así lo aseguran expertos fiscalistas consultados por OKDIARIO, que explican que hay muchos profesionales impatriados en España (por ejemplo, los llamados nómadas digitales) buscando un mejor clima y una mayor calidad de vida; la ciudad que más se ha aprovechado de este movimiento es Málaga. Ahora bien, muchos de estos extranjeros cobran su salario en su país de origen y tributan por él allí.
Esta situación también se da con muchos jubilados que vienen a España a vivir sus años de retiro, en especial en la costa y las islas. Estos jubilados cobran su pensión y tienen su patrimonio en su país, pero invierten aquí esas prestaciones y las rentas que generan sus activos, por lo que tampoco tributan aquí por ello.
Estos extranjeros suelen tener un alto nivel de vida que se traduce en esos «signos evidentes de riqueza» de los que habla Hacienda en su Plan de Control Tributario 2025, publicado en marzo en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Es decir, viviendas de elevado coste, coches, ocio, viajes, etc. Y por eso, la Agencia Tributaria quiere vigilar esas señales para cruzarlas con lo que declaran en España, si es que declaran algo.
«La idea de María Jesús Montero es que, si perciben rentas en su país pero viven aquí, que paguen impuestos aquí», explica uno de los expertos en fiscalidad consultados.
Ahora bien, esta medida del Gobierno puede tener un efecto colateral negativo, como lo tienen todas las relacionadas con la vivienda, por ejemplo: puede provocar la salida de estos profesionales extranjeros de España y ahuyentar a otros que tenían pensado trasladar su residencia a nuestro país. Algo que acabaría con el consumo y la inversión que realizan aquí y que, como se ha dicho, suele ser importante por su alto nivel de vida.
Fin de la Golden Visa
Es decir, la voracidad recaudatoria del Gobierno de Pedro Sánchez amenaza con acabar con una fuente de crecimiento económico. Además, no es la única medida que ha adoptado recientemente contra los extranjeros residentes en España: este mes ha puesto fin a la Golden Visa que aprobó Mariano Rajoy.
Se trata de unos visados para personas no residentes en la Unión Europea que inviertan más de 500.000 euros en una vivienda, así como otras inversiones de gran calado. Esta medida amenaza con provocar una fuerte reducción de la inversión extranjera en el mercado inmobiliario español, realizada en muchos casos por estos impatriados a los que ahora también se quiere perseguir para que paguen el IRPF en España.
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