Guía para evitar los errores más habituales de un comercial
Algunas de las actitudes que todo comercial debe evitar al mantener el contacto con el cliente son las siguientes:
No dejar hablar
No hay nada mejor para conocer las necesidades de los clientes que dejar que se expresen. Se aprende mucho más de aquello que prefieren escuchando que hablando. Es interesante, para empezar, realizar una pregunta introductoria que dé pie al otro interlocutor a manifestar sus preferencias. Entonces, a partir de ello, se puede modular la presentación del producto o servicio para dar a conocer aquellos atributos o características que mejor se adaptan a las preferencias y necesidades mostradas.
Realizar discursos demasiado largos
Hay comerciales que creen que, a más características expliquen de los productos, más impresionados quedarán los clientes y más interés mostrarán para contratarlos. Ahora bien, un exceso de datos provoca que el cliente pierda la noción de aquellos atributos clave y que, además, tenga la sensación que se está creando un “teatro” que tiene como finalidad esconder alguna cosa. Es preferible destacar unas pocas virtudes del producto o servicio y desarrollarlas que hacer largas listas que, igualmente, serán olvidadas enseguida.
Mostrar una excesiva prisa por la venta
Es normal escuchar, en algunos comerciales, frases del tipo “es una de las últimas unidades que tengo a este precio” o “es una oportunidad única, no la desaproveche porque mañana acaba la promoción y el precio será distinto”… La finalidad, en teoría, es empujar al interlocutor a realizar una compra inmediata. Ahora bien, se trata de una estrategia que no acostumbra a funcionar.
Para empezar, es poco creíble. Segundo, genera una presión sobre el cliente que, en lugar de estimularlo, lo echa para atrás. Y, especialmente, genera una sensación de desesperación que consigue el efecto contrario. El razonamiento por parte del interesado sería: “Si es tan bueno, ¿por qué tanta prisa para venderlo? ¿Por qué tanta promoción? Si tan desesperado está, será que alguna cosa hay porque no habrá vendido demasiado”. El resultado: una venta fallida.
Ofrecer descuentos o promociones enseguida
Es recomendable dejar toda promoción o descuento para aquellos casos en los cuales el vendedor vea que hay un interés por el producto pero que no existe una total seguridad. Hay que evitar los descuentos no solamente por un tema de margen de beneficio, sino también para evitar transmitir una sensación de baja calidad. Al bajar el precio, también se baja el valor del producto.
Temas:
- Manual del Emprendedor
Lo último en Economía
-
El Ibex tropieza tras rozar nuevo récord: rompe un mes de racha alcista y cierra la semana en rojo
-
Una española hace la misma compra en Lidl de Reino Unido y en uno de España y la diferencia de precios no tiene sentido: «Lo del aceite de oliva me parece tan fuerte»
-
Cambio radical en los aeropuertos: se permite llevar hasta 2 litros de líquido en el equipaje de mano
-
Una familia de panaderos de Valencia empieza a trabajar en el obrador cada día a las 4:30 de la mañana y su negocio lleva abierto 50 años
-
El sector turístico alerta del coste de los controles con Italia: «5.400 millones de euros están en juego»
Últimas noticias
-
Comprobar ONCE hoy, viernes 14 de agosto de 2026: Cuponazo, Eurojackpot y Super 11 de la ONCE
-
El truco de los fontaneros expertos para acabar con la cal de los grifos en segundos y sin esfuerzo
-
Rafa Jódar – Shapovalov: cuándo es, horario y cómo ver por TV gratis el partido del Masters 1000 de Cincinnati
-
Morant contrató a La Habitación Roja, su grupo favorito y el de Sánchez, para la fiesta VIP del eclipse que costó 72.000 €
-
La psicología dice que las personas que prefieren quedarse en casa un sábado no son antisociales, sólo tienen una forma distinta de gestionar el tiempo