Energía

MASPV construye una nueva economía alrededor de la transición energética: refuerza los lazos entre Asia, Europa y América Latina

MASPV construye una nueva economía alrededor de la transición energética: refuerza los lazos entre Asia, Europa y América Latina
Proyectos de energías renovables de MASPV. @MASPV

La transición energética, esa que nos insta a todos los agentes sociales a alcanzar cero emisiones netas para 2050, ya no sólo consiste en conformar proyectos de energías limpias, ya sean solares, eólicas o fotovoltaicas. En las últimas décadas, el sector se ha transformado mucho y es cada día más exigente, ya que el gran desafío que tienen las empresas del sector es generar esa energía, pero también transformarla en un proyecto integral que brinda un servicio completo a sus clientes.

Y es en este contexto, y al calor de los cambios socioeconómicos de la energía, que han evolucionado empresas como MASPV, una enseña española que ha pasado de desarrollar proyectos fotovoltaicos sencillos a convertirse en una plataforma con alta capacidad para conectar y tender puentes entre Europa, Asia y América Latina, con el fin de alcanzar la transición energética plena.

Detrás de la evolución de MASPV está Ángel Luis Serrano, el CEO global de la compañía, cuya trayectoria en el sector de las energías es amplia y pionera, sobre todo a nivel internacional. Un emprendedor con visión de futuro que supo percibir que la necesidad de la eficiencia energética y la búsqueda de fuentes de energías verdes era una prioridad internacional.

En esta línea comenzó Serrano a trabajar en el sector de las energías limpias en el año 2000, recién estrenado el nuevo siglo. Un momento en el que, por cierto, apenas unos cuantos se referían a la energía solar como una industria con futuro y con un papel esencial en la transición energética.

«Las renovables se iban a imponer; la pregunta era: ¿cuándo?»

Ángel Luis Serrano, CEO global de MASPV. @ Cortesía

De acuerdo con esta capacidad de ver más allá, el CEO global de MASPV confiesa que «siempre me han interesado más las tendencias que las fotografías del momento». «Por esto», añade, «más que preguntarme si las renovables iban a imponerse, me preguntaba cuándo lo iban a hacer». 

Aquel olfato empresarial alrededor del sector fue el comienzo de su andadura profesional, siempre relacionada con las energías limpias. Una trayectoria que ya cuenta con dos décadas, a lo largo de las cuales ha puesto en marcha diferentes proyectos energéticos, incluso en los momentos de mayor incertidumbre.

De toda esa experiencia nace MASPV, la compañía fundada en 2013 que se caracteriza, sobre todo, por tener una visión de la energía a largo plazo y, sobre todo, capacidad de observación para poder anticiparse a los cambios. Una de las grandes decisiones fue la de apostar por una estrategia de internacionalización que le llevaría hasta China, un mercado aún por explotar.

La apuesta temprana por China

Mientras que las empresas de energías limpias de Europa seguían concentradas en el viejo continente, Serrano comienza a desarrollar relaciones comerciales y empresariales en el país asiático. Allí llegó con varios objetivos que no sólo tenían que ver con la obtención de una energía más económica; también quería observar cómo evolucionaba un mercado que intuía que iba a ser decisivo para el futuro energético mundial.

«China ya no es sólo la fábrica del mundo, hoy es también uno de los grandes centros de innovación industrial y tecnológica», apunta Serrano.

A esta visión empresarial de conocer cómo trabajan en otros países, también debemos sumar que Serrano lleva 22 años construyendo un ecosistema de relaciones empresariales basadas en «la confianza», aclara. En este sentido, destaca el CEO global de MASPV que llevan «más de 20 años creando relaciones, entendiendo su forma de trabajar y estableciendo alianzas estratégicas. Eso nos permite acceder hoy a oportunidades, conocimiento y tecnología que no están al alcance de quien simplemente compra o vende desde fuera».

Aquella apuesta por el mercado asiático hoy es lo que marca la diferencia entre MASPV y el resto de compañías del sector, brindándole una posición singular dentro del sector renovable europeo.

Nexo de unión entre tres continentes

Proyectos de energías renovables de MASPV. @MASPV

Tras China, Serrano también pone en marcha la consolidación en Europa y la apertura de nuevos espacios geográficos, como América Latina. Por ello, ahora MASPV actúa en tres continentes y lo hace con el desarrollo de proyectos integrales de energía que, como ya adelantábamos, van más allá de la instalación de infraestructuras de energía solar.

La compañía tiene la capacidad de crear conexiones entre los tres continentes y crear sinergias entre espacios que normalmente están separados, aportando cada uno de ellos su expertise. Europa aporta innovación, regulación y una creciente demanda de energía limpia; América Latina dispone de algunos de los mejores recursos renovables del mundo gracias a su abundancia de sol, viento y territorio; mientras que China concentra gran parte de la capacidad tecnológica e industrial necesaria para fabricar los equipos que harán posible la siguiente revolución energética.

MASPV transforma recursos separados en proyectos viables, y lo hace conectando la tecnología china con propuestas europeas y latinoamericanas; la financiación internacional con las oportunidades industriales, y la innovación con la demanda energética. «Durante años», explica Serrano, «el reto fue producir más energía renovable. Ahora la siguiente etapa va a ser convertir esa energía en valor».

La irrupción del hidrógeno verde

Un cambio de modelo en el escenario de la energía donde, en la actualidad, ha aparecido un nuevo actor que puede convertirse en una palanca importante en la transición energética: el hidrógeno verde, un combustible limpio que se obtiene mediante la electrólisis del agua, separando el hidrógeno del oxígeno usando electricidad de fuentes renovables (solar o eólica).

Un ingrediente importante en el mercado de la energía y en la estrategia de MASPV porque, entre otros aspectos, es uno de los grandes vectores para descarbonizar industrias difíciles de electrificar, como la siderurgia, la química o el transporte pesado, ya que no necesita una compleja cadena de valor.

Asimismo, estamos ante un tipo de energía que requiere tecnología de electrólisis, financiación e infraestructuras industriales que necesitan una coordinación internacional que pocas empresas pueden desarrollar por sí mismas. En este sentido, y gracias a la experiencia de MASPV en Asia, un mercado que hay que conocer de cerca, tiene la capacidad de ofrecer acceso estratégico a fabricantes y tecnologías vinculadas a este nuevo espacio geográfico, lo que le permite participar en proyectos de mayor dimensión internacional.

Por toda esta capacidad de acción, hoy MASPV integra proyectos renovables, hidrógeno verde, alianzas industriales internacionales y acceso estratégico a tecnología, financiación y mercados.

Proyectos de energías renovables de MASPV. @MASPV

El aprendizaje de las dificultades: su paso por Isofotón

Sólo en el diccionario está antes la palabra éxito que la palabra trabajo. En la trayectoria de Serrano ha habido también momentos complejos. Uno de ellos fue su paso por Isofotón, coincidiendo con una de las mayores crisis que ha vivido la industria fotovoltaica mundial.

La caída de los precios provocada por la irrupción de fabricantes chinos, los cambios regulatorios en España y el exceso de capacidad industrial pusieron contra las cuerdas a numerosos fabricantes europeos, e Isofotón fue una de las compañías afectadas por ese contexto.

Tras las investigaciones judiciales relacionadas con aquella etapa, Serrano quedó libre de cargos y siempre defendió que ni él ni su grupo empresarial se apropiaron de fondos públicos. Al contrario, sostiene que también resultaron perjudicados por el desenlace de aquella operación.

Lejos de abandonar el sector, aquella experiencia reforzó su apuesta por la internacionalización y consolidó la idea de que el futuro de las renovables sería necesariamente global.

De aquella experiencia, en la que hubo vivencias de todo tipo, nace una compañía con una alta capacidad de movimiento en mercados internacionales complejos, como el asiático, donde las relaciones empresariales, comerciales y de confianza son diferentes a las occidentales. Saber cómo mover las piezas en un mercado desconocido es esencial para llevar a cabo proyectos de energías renovables, y en ello está inmersa MASPV.

Conectar agentes sociales y empresariales

Con un marcado carácter internacional, la compañía española lleva la Marca España por los diferentes continentes, apostando por iniciativas renovables e hidrógeno verde, y trabaja con socios industriales en Asia y mantiene una estrategia orientada a facilitar el acceso a financiación internacional para nuevos desarrollos.

Ahora, además de seguir trabajando por lo ya construido, MASPV tiene nuevos retos, como la salida al Nasdaq de Wall Street de su filial en China. Una operación que refleja el grado de internacionalización alcanzado por la empresa y su voluntad de atraer capital hacia nuevos proyectos energéticos.

Y no sólo eso, entre sus objetivos financieros también está el seguir trabajando para aportar valores diferenciales, uno de los cuales es, sin duda, la capacidad de conectar agentes sociales y empresariales, como administraciones, inversores, fabricantes, desarrolladores tecnológicos y promotores de proyectos. Un aspecto que no es baladí, al vivir un momento en el que la transición energética exige cada vez más cooperación internacional.

Por último, destacar que tras más de veinte años dedicados a las energías renovables, Serrano mantiene intacta la convicción que le llevó a apostar por la energía solar cuando todavía era una incógnita. «Me alegro de haber estado en el sector correcto», concluye.

Construir una nueva economía alrededor de las energías verdes

Sin embargo, como indica, ahora el desafío ya no consiste únicamente en producir electricidad limpia, sino que consiste en construir una nueva economía alrededor de ella.

Por ello, para lograrlo será necesario conectar continentes, compartir tecnología, movilizar financiación y generar alianzas industriales estables. Y es ahí, precisamente, donde MASPV quiere ocupar un lugar y ser una empresa española que entiende que la transición energética del s. XXI será global o no será. Y que, para acelerar ese cambio, antes que levantar fronteras, habrá que seguir tendiendo puentes.

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