Acerinox se apoya en su filial VDM por la guerra: temía por ella y ahora vende acero a energéticas
La filial de la siderúrgica Haynes también se encuentra en expansión por el sector aeroespacial
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Acerinox se está apoyando sobre su filial VDM para esquivar los efectos de la guerra de Irán, un conflicto que ha dado un vuelco a las perspectivas que se tenían sobre esta subsidiaria. En concreto, en el informe explicativo de los resultados de la empresa de 2025 publicado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía auguraba que iba a experimentar «el impacto de la desaceleración en sectores industriales clave, concretamente en los mercados de petróleo y gas y la industria química».
Sin embargo, estas predicciones corresponden a antes de que estallara el conflicto bélico en Oriente Medio. Y es que las inestabilidades han causado una crisis energética que, a su vez, ha impulsado los precios de estos recursos, al contrario de lo que se auguraba.
VDM Metals es la filial de aleaciones especiales de Acerinox y se beneficia directamente de un aumento en los precios del petróleo y del gas. Aunque unos costes de energía más altos encarecen la producción industrial en general, para el modelo de negocio específico de VDM, un petróleo y gas caros son un motor de crecimiento muy potente.
Cuando los precios del petróleo y el gas suben, las empresas energéticas ganan más dinero y, lo más importante, los proyectos de exploración y extracción más complejos (como perforaciones en aguas profundas o yacimientos de gas ácido) vuelven a ser rentables. Para llevar a cabo estos proyectos, el sector necesita invertir fuertemente en nuevas infraestructuras.
Acerinox se apoya en VDM por la guerra
VDM no fabrica acero inoxidable estándar, sino aleaciones especiales, principalmente de base níquel. La industria petrolera y gasística es uno de los principales clientes mundiales de las aleaciones de níquel de alta tecnología que produce la filial de Acerinox, utilizándolas en tuberías, válvulas, plataformas y refinerías. Esto es porque los materiales estándar se degradarían rápidamente a la hora de llevar a cabo estos menesteres.
Es decir, la guerra de Irán ha impulsado a esta mercantil justo después de que el grupo se preparase para un impacto por un mal rendimiento de los mercados. Acerinox ha reconocido a OKDIARIO que la tendencia se ha invertido, aunque ha afirmado que «aún es pronto para notar los efectos positivos de un aumento de pedidos».

Por otro lado, otra de las filiales de la siderúrgica, Hayne, también se encuentra en expansión: «Se beneficiará fuertemente del auge actual en el sector aeroespacial». Unas circunstancias que siguen vigentes tras los cambios geopolíticos de los últimos meses, según explican fuentes de la compañía a este periódico.
Por lo tanto, las perspectivas para Acerinox son mejores ahora que cuando se analizaron tras los resultados del año pasado. Con todo, el sector del acero sigue mirando con cautela todo lo que sucede, tanto por los posibles aranceles del presidente Donald Trump como por el encarecimiento de sus costes.
«Acerinox cuenta con una estructura imbatible y estratégicamente posicionada, con plantas de producción tanto en Estados Unidos como en Europa, lo que permitirá capitalizar plenamente esta situación», aseguró la empresa hace unos meses.