Amalia y Raúl, enfermo terminal de cáncer, a la espera de ser desahuciados por el Ayuntamiento de Madrid: «No somos okupas»
Raúl y su mujer, Amalia, han logrado paralizar un mes el desahucio de su piso de protección oficial

Raúl, enfermo con cáncer terminal, y su mujer, Amalia, han logrado paralizar un mes el desahucio de su piso de protección oficial de Vallecas, ordenado por el Ayuntamiento de Madrid y que estaba previsto para este viernes. La afectada denuncia que el desahucio, por parte de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS), es «injusto» y «deshumanizado». Asegura también que están siendo tratados como «okupas»: «Existe un contrato en el que mi marido aparece como titular y pagamos los suministros», defiende.
Raúl padece un cáncer de recto en fase avanzada, necesitando ciclos de quimioterapia y radioterapia. OKDIARIO ha acompañado a su mujer Amalia desde primera hora de la mañana de este viernes. El desalojo estaba previsto para las 11:45 horas. Su familia, afirma, atraviesa una situación de «extrema vulnerabilidad»: «Mi marido tiene cáncer terminal, mi hijo padece una enfermedad degenerativa ósea, mi hija pequeña padece el síndrome de von Willebrand y yo tengo graves problemas de movilidad tras una operación de columna».
Explica que ella y su marido adquirieron la vivienda en 2006. Tres años después, dejaron de pagar la mensualidad «después de que Raúl, electricista, se quedara en el paro».
«El Ayuntamiento nos denunció por impago y el juez les dio la razón. Por eso se anuló el contrato de compraventa. En 2012, ordenaron el desahucio pero no se ejecutó. Ahora, 14 años después, han reactivado el caso y están impulsando nuestro desalojo», relata Amalia. Y añade: «Antes del juicio, fui dos o tres veces a intentar pagar y me dijeron que no». «Desde la EMV rechazaron negociar» y sólo querían «recuperar el inmueble», asegura. Amalia afirma, incluso, que llevan 17 meses sin agua porque, según dice, la empresa municipal habría impedido el suministro.
«Debía unos recibos. Pero los quisimos pagar y nos dijeron que no. Yo llamé a la EMV al día siguiente de recibir una notificación en la que decía que dentro de un mes debíamos abandonar el piso voluntariamente. Me dijeron que teníamos que ir a juicio. Una vez allí dijeron que no podíamos abonar la cantidad que debíamos. Querían el inmueble», explica.
La Empresa Municipal de Vivienda se niega a aceptar el pago fraccionado de la deuda que acumuló esta familia en 2009, alegando que tras el juicio «ya no son titulares de nada».
Después de 20 años residiendo en su piso, el Ayuntamiento de Madrid instó esta semana el desahucio. Finalmente, los abogados de la familia han conseguido suspender el proceso. Será por poco tiempo, porque ya hay nueva fecha: finales de junio.
Se retrasa el desahucio
Una situación de respiro para esta familia, un «alivio» para «seguir luchando» por quedarse en su casa, destacan.
Fuentes de la EMVS recuerdan que el impago fue juzgado en 2009 y se dio la razón al Ayuntamiento de Madrid: «Desde ese año, los residentes en esa vivienda viven sin título habilitante, de manera ilegal, y, por tanto, sin pagar un solo euro, y sin posibilidad de legalizar o llevar a cabo una subrogación al tratarse de una compraventa fallida (por impago) con sentencia judicial firme».
Desde la EMVS recuerdan que en el auto actual de desahucio, la jueza ha determinado que no se dan las condiciones para dar amparo por vulnerabilidad a los afectados.
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