El Ayuntamiento de Madrid desahucia a un enfermo terminal de cáncer de su vivienda social
La Empresa Municipal de la Vivienda les ha demandado y no acepta aplazamientos
El motivo del desahucio es una antigua deuda de 5.000 euros con el ayuntamiento
Les niegan la suspensión del desahucio por causas humanitarias

Después de 20 años residiendo en su piso de Vallecas, el Ayuntamiento de Madrid ejecutará este viernes el desahucio de un vecino español que padece un cáncer en fase muy avanzada. Si nada lo remedia, Raúl, de 64 años, y su esposa Amelia, de 63, se verán en la calle por una vieja deuda de 5.000 euros con la Empresa Municipal de la Vivienda (EMVS) del alcalde José Luis Martínez Almeida.
La pareja, que compró la casa en el año 2006, dejó de pagar la mensualidad al Ayuntamiento de Madrid durante el año 2009 después de que Raúl se quedara en el paro al no encontrar trabajo como electricista.
Ahora, 17 años después, el Ayuntamiento ha impulsado de nuevo el desalojo de la pareja. Los afectados han pedido negociar un pago fraccionado, lo único a lo que podrían hacer frente, pero la EMVS se niega. También han pedido una suspensión por la delicada situación de salud de Raúl, y también se la han denegado.
Amalia admite: «No entiendo nada de lo que pasa; se supone que EMVS tiene fines sociales, pero nos va a dejar en la calle con más de 60 años, con mi marido enfermo muy avanzado de cáncer y electricista en paro». «No quieren negociar, no quieren que paguemos, lo que quieren es quitarnos el piso, que en su día valía 42.000 euros».
Piden parar el desahucio por humanidad
Para desgracia del enfermo y de su mujer, la juez le ha dado la razón al ayuntamiento y se niega a suspender el desahucio que tendrá lugar en menos de 24 horas. La abogada de los afectados ha pedido un aplazamiento de última hora por razones humanitarias, pero no parece que vaya a haber una contestación al respecto.
En el auto del 27 de mayo de la Sección Civil del Tribunal de Instancia de Madrid, plaza 77, recuerda que la justicia ya resolvió en su día la resolución del contrato de compra de la vivienda social en el año 2009. La juez admite que en el año 2013 el ayuntamiento intentó el desahucio sin conseguirlo y desde entonces cayó en el olvido. Pero en 2004 el Ayuntamiento de Madrid ha decidido rematar la tarea denunciando a las víctimas y, por tanto, ahora deben desalojar el piso, pagar las costas del procedimiento judicial y entregar la casa sin más dilación.
La juez recuerda también que el desahucio no es por una cuestión de impago y que, aunque Raúl esté bajo tratamiento oncológico, no tiene que estar permanentemente encamado y puede residir en otra vivienda.
Por último, el auto de la juez niega la suspensión temporal del desahucio. Argumenta la juez que la pareja de vecinos víctima del desahucio sabía de las intenciones del ayuntamiento desde el año 2010 «y desde entonces han tenido suficiente para gestionar su residencia en otro lugar».
La respuesta de la abogada de la pareja ha sido pedir al menos un aplazamiento excepcional del desahucio durante el tiempo que el juzgado estime prudencial, «por estrictas razones médicas, sociales, humanitarias y de proporcionalidad».
Recuerda la letrada que Raúl es electricista en paro y enfermo de cáncer de recto en fase avanzada, necesitando ciclos de quimioterapia, el último de ellos el día 27 de mayo. De radioterapia, el 28 de mayo. Y el desalojo previsto el 29 de mayo le podría afectar seriamente en su proceso de tratamiento frente al cáncer.