Así se saltó Volkswagen los protocolos de experimentación en los que asfixiaba a animales

Así se saltó Volkswagen los protocolos de experimentación en los que asfixiaba a animales
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Volkswagen quería desmontar lo que ellos consideraban un mito: los efectos cancerígenos del dióxido de nitrógeno. Para ello, sometieron a monos y humanos a varias horas de inhalación de gases tóxicos emitidos por el tubo de escape del famoso Escarabajo y por otro de fabricación más moderna, con el objetivo fallido de demostrar que los gases tóxicos de los vehículos de nueva fabricación eran menos nocivos. Los expertos coinciden a la hora de señalar que Volkswagen se ha saltado todos los límites de la experimentación animal.

Primero hizo inhalar gases a un grupo de primates, en Estados Unidos; luego lo hizo con un segundo grupo de unas 25 personas, en la ciudad alemana de Aquisgrán. La diferencia entre unos y otros: que mientras que los segundos podían elegir si hacerlo o no, los primeros no tenían más opción.

“Volkswagen se tuvo que saltar la Ley”

Los expertos coinciden: Volkswagen se ha saltado todos los límites de la experimentación animalMarita Giménez-Candela, catedrática de Derecho Romano, experta en Derecho Animal y coordinadora del Máster en Derecho Animal y Sociedad (Animal Law and Society), explica a OKDIARIO que “la experimentación con primates está prácticamente excluida para casi todos los ámbitos y tiene una regulación muy estricta para poderse llevar a cabo”.

La experta recuerda que “si los protocolos para el desarrollo de la experimentación animal ya son estrictos, en el caso de la experimentación con primates lo son mucho más”. “De momento ignoramos si Volkswagen cumplió todos los protocolos, pero visto el ruido generado e incluso la dimisión, da la impresión de que no“, opina Giménez-Candela.

“Da la impresión de que Volkswagen se saltó la Ley”

Martí Pumarola, catedrático del Departamento de Medicina y Cirugía Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Barcelona (UAB), explica que todos los que, como él, quieren experimentar con animales, siguen unos protocolos: “Presentamos el proyecto de experimentación previamente a un comité de ética para que nos de permiso, y en el caso de Volkswagen debería ser la empresa o incluso la región donde lo hacen“.

Volkswagen debería tener un comité de ética que valorase qué es lo que se va a hacer, con qué tipo de animal, con qué especie, en qué lugar… Y luego comprobar que se ha hecho exactamente lo que se dijo que se iba a hacer; con los mismos animales, y en las mismas condiciones acordadas”, subraya Pumarola.

“Volkswagen debería tener un comité de ética que valorase qué es lo que se va a hacer”

La experta en derecho animal, por su parte, coincide con Pumarola a la hora de señalar que “ahora hay comités de ética, o debería haberlos, tanto en fábricas como en laboratorios en los que se hace experimentación animal”. En este ámbito, recuerdan los expertos, existen las denominadas ‘Tres Erres’: Reducir, Refinar y no Repetir. “Las tres erres muestran el espíritu que debería tener la experimentación animal”, recuerda Marita.

El experimento era “absurdo”

Estas pruebas, que sacó a la luz ‘The New York Times’, se realizaron en 2015, tal y como acabó reconociendo Volkswagen. Los animales eran encerrados en jaulas de vidrio donde inhalaban durante cuatro horas el gas emitido por un Escarabajo (Beetle) de Volkswagen y otro modelo más antiguo de Ford. El objetivo, fallido: demostrar que los gases de los vehículos recientes eran “menos nocivas” que las de los antiguos.

Los expertos en la experimentación animal coinciden a la hora de señalar que no tenía mucho sentido la finalidad de esta experimentación, toda vez que “está demostrado que los gases de los coches son perjudiciales”.

“Ya está demostrado que los gases de los coches son perjudiciales”

Silvia Barquero, portavoz del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA), recuerda que la experimentación animal “es una práctica habitual que no sólo utiliza Volkswagen”. Bajo su punto de vista, el hecho de que este caso haya saltado a la luz pública y se haya tildado de ‘escándalo’ pasa porque en experimentación es más escandaloso el uso de animales cuanto más espurio es el fin. “No se ve igual la experimentación animal para productos de cosmética, por ejemplo, que en otro ámbitos”, subraya.

“No se ve igual la experimentación animal para productos de cosmética, por ejemplo, que en otro ámbitos”

“El caso de Volkswagen es interesante porque es evidente que el humo de los vehículos es altamente contaminante. No era necesaria la experimentación con animales, y muchísimo menos con personas”, expone Barquero, que afirma que “las estadísticas muestran que el animal con el que más se experimenta es con los roedores” pese a que “son animales que generan empatía, y por tanto su experimentación genera rechazo”.

 

“Las empresas normalmente dicen que cumplen escrupulosamente la Ley, pero hay veces que cumplir la Ley no quiere decir que lo que se haga sea moral o ético“, concluyen desde Pacma.

¿Por qué Volkswagen usó primates?

Según explica Marita Giménez-Candela, el uso de primates se debe a su parecido con nosotros. Algo que, por otro lado, está logrando que cada vez se limite más la experimentación con este tipo de animales. “El tanto por ciento en la similitud del ADN de los primates y el nuestro es tal que, poco a poco, se ha ido limitando la experimentación con monos“, señala la experta animal.

“El tanto por ciento en la similitud del ADN de los primates y el nuestro es tal que, poco a poco, se ha ido limitando la experimentación con monos”

El catedrático del Departamento de Medicina y Cirugía Animal de la Facultad de Veterinaria también cree que el uso del mono en el caso de Volkswagen se debe a que “es el modelo más cercano al humano”, pero también recuerda que, precisamente por eso, “es la especie animal más prohibida para experimentación animal”.

Los expertos, sorprendidos con la marca

Pumarola recuerda que, cuando leyó el escándalo de Volkswagen, le sorprendió “muy negativamente”. “No sé aún qué hay detrás, pero me sorprende que una empresa como esta haga algo así. Pero claro, después de ver lo que pasó con los motores hace un par de años ya no me sorprende nada, ni siquiera Volkswagen es para mí una garantía de ética responsable

“Ni siquiera Volkswagen es para mí una garantía de ética responsable”

“Se ha de evitar a toda costa el dolor innecesario”, insiste por su parte Marita, que recuerda que “el umbral de sufrimiento que debe tolerar un animal de experimentación deber ser el que se experimenta con el pinchazo de una aguja“.

Volkswagen tratará de mejorar su imagen

Volkswagen, según fuentes de la compañía, lleva de “manera intensiva” las investigaciones de estos asuntos. Las mismas fuentes dicen desconocer si se ha producido algún tipo de boicot tras el escándalo de los monos, y recuerdan que el grupo está inmerso en “el mayor proceso de transformación de su historia” y que “se han tomado las medidas internas para que algo así no vuelva a suceder”.

Además, según explican fuentes de la firma alemana, han lanzado un plan estratégico con una apuesta decidida por la electromovilidad, el coche autónomo y la digitalización, con 34.000 millones de euros de inversión en estos ámbitos hasta 2022. “El grupo lanzará 80 nuevos modelos electrificados (50 eléctricos y 30 híbridos enchufables) hasta 2025″, recuerdan.

Desde Volkswagen reconocen que el asunto de las emisiones tuvo un impacto a finales de 2015 y principios de 2016. Después, según explican, el negocio se fue estabilizando hasta el punto de que tanto en 2016 como en 2017 aumentaron las ventas, algo que agradecen “a los clientes que han mantenido o depositado su confianza en nosotros”.

Una confianza deteriorada, que desde la marca se muestran convencidos de intentar recuperar: “Nuestro principal objetivo es recuperar la confianza de nuestros clientes, que son lo más importante”.

ANFAC se lava las manos

La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), no ha querido hacer comentarios sobre el último escándalo de uno de sus asociados, Volkswagen, ya que “es un tema de empresas, no de asociaciones”.

“Ellos sabrán cómo lo manejan”

“Es un tema empresarial y ellos sabrán cómo lo manejan. Nosotros no vamos a pedir explicaciones ni tenemos por qué“, explican desde Anfac.

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