IKEA rompe las reglas con el sillón de exterior que se convierte en columpio: ideal para balcón y jardín
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Cada temporada, IKEA lanza algún diseño que rompe con lo habitual y acaba convirtiéndose en uno de esos muebles que todo el mundo desea tener y en el caso de la época veraniega son aquellos que se buscan para el balcón, terraza o jardín Y este año IKEA ya está arrasando con con un sillón de exterior que, sin necesidad de mecanismos complicados, transmite una sensación muy cercana a la de un columpio gracias a su estructura y a su forma.
No se trata del típico sillón rígido de terraza ni una silla más del montón. Aquí la clave está en el diseño ya que tiene una base continua, curvas suaves y una ligera inclinación que invita a dejarse caer y balancearse de forma natural. Es justo ese detalle el que marca la diferencia cuando lo pruebas. El resultado es un sillón de exterior de IKEA que ha sido pensado para algo muy concreto: sentarte, parar un rato y olvidarte del ritmo del día. Ya sea en un balcón pequeño o en un jardín más amplio, este sillón consigue crear ese rincón donde apetece quedarse más tiempo del previsto.
El sillón de exterior que arrasa en IKEA
El modelo SKOGSÖN no sigue la estructura clásica de sillón de exterior que todos solemos tener en mente. En este caso, IKEA apuesta por una base de líneas continuas que hace que el asiento tenga un ligero efecto de balanceo. No es un columpio como tal, pero la sensación es parecida, más suave y mucho más estable.
A eso se suma un respaldo con inclinación estudiada y un asiento amplio que permite recostarse sin esfuerzo. Con ello, no obliga a mantener una postura rígida, sino al contrario ya que invita a relajarse. Y eso, en un mueble de exterior, se nota. Pero además, el diseño se completa con un asiento perforado, que no es sólo una cuestión estética. También ayuda a que el aire circule mejor, algo clave en los meses de calor, evitando esa sensación incómoda de superficies que acumulan temperatura.

Minimalista, resistente y pensado para durar
Más allá de la forma, hay otro punto importante y que tiene que ver con el material con el que está hecho ya que está fabricado en acero con revestimiento en polvo, lo que le da una buena resistencia frente al uso diario y las condiciones del exterior.
No requiere cuidados especiales ni mantenimiento constante. De hecho, basta con pasar un paño húmedo de vez en cuando para mantenerlo en buen estado, algo que se agradece cuando no quieres complicarte con productos o tratamientos. Además, incorpora tacos de goma en la base que aíslan el contacto con el suelo. Esto no sólo protege el material, también evita problemas en superficies húmedas, algo bastante habitual en terrazas o balcones.
Dos colores fáciles de encajar en cualquier espacio
El SKOGSÖN está disponible en dos tonos muy neutros: verde claro y gris claro. Dos opciones que encajan bien tanto en espacios modernos como en ambientes más naturales. El verde, por ejemplo, funciona especialmente bien en terrazas con plantas o zonas exteriores con madera, porque se integra sin llamar demasiado la atención. El gris, en cambio, es una apuesta más discreta y versátil, fácil de combinar con cualquier tipo de mesa o decoración.
Medidas pensadas para balcones y terrazas reales
Uno de los aciertos de este sillón es que no necesita grandes espacios. Con un ancho de 62 cm, un fondo de 88 cm y una altura de 71 cm, se adapta bastante bien a balcones o terrazas donde cada centímetro cuenta. El asiento, con 51 cm de fondo, resulta cómodo sin ser excesivo, lo que permite colocarlo incluso en rincones más ajustados. Y con un peso de 12 kg, se puede mover sin demasiada dificultad si quieres cambiar la distribución. Es, en definitiva, ese tipo de mueble que no te obliga a reorganizar todo el espacio, sino que se adapta a lo que ya tienes.
Un sillón que resulta muy práctico y funcional
Otro punto a favor es lo práctico que resulta en el día a día. No necesita mantenimiento específico, aunque se recomienda limpiarlo con una solución jabonosa suave y secarlo después para alargar su vida útil. Y si no se utiliza durante un tiempo, lo ideal es guardarlo en un lugar seco o cubrirlo con una funda impermeable. Son cuidados básicos que ayudan a mantenerlo como el primer día sin demasiado esfuerzo. Y esto, en muebles de exterior, marca bastante la diferencia.
Un precio económico para todo el uso que le vas a dar
El sillón SKOGSÖN tiene un precio de 129 euros, una cifra que lo sitúa en un punto intermedio dentro del catálogo de exterior de IKEA. No es el más barato, pero tampoco entra en la gama alta y a la larga y con el uso que le vas a dar todos los veranos a partir de ahora, verás que resulta en una inversión de lo más rentable.
Y es que al margen del precio, puedes tener un mueble de exterior que destaca por su combinación de diseño, comodidad y funcionalidad. No es una silla más, y eso se nota desde el primer momento. Al final, lo interesante de este modelo es que no intenta ser muchas cosas a la vez. No es un columpio, pero lo recuerda. No es una tumbona, pero permite relajarse. Y no es un simple sillón, porque cambia la forma en la que se utiliza el espacio exterior pero a la vez es el mejor asiento que puedes colocar tanto en tu terraza, como en el jardín e incluso el balcón.