Cambio en las pescaderías de Mercadona: el supermercado confirma la novedad que ya está llegando a todas las tiendas
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En los últimos días, hay clientes (o Jefes) que han empezado a notar algo distinto al acercarse a algunas de las pescaderías de Mercadona. No se trata de un cambio radical ni de algo que se vea igual en todas las tiendas, pero sí lo suficiente como para que llame la atención, especialmente si compras pescado con cierta frecuencia.
Algunos hablan de que se han encontrado con un mostrador más pequeño o directamente, la sección de pescadería casi vacía del todo, con más producto ya preparado en nevera, por lo que ya no hace falta hacer cola, o sacar un número para seguir el turno. Todo es más rápido y además con el pescado limpio y listo para llevarlo a casa. De este modo, es como la cadena ha presentado su nuevo modelo que supone un cambio importante en las pescaderías de Mercadona, una de las secciones más tradicionales del supermercado. Y no es algo puntual ni una prueba aislada. Es un cambio que ya ha empezado a desplegarse y que, poco a poco, irá llegando al resto de tiendas.
El cambio en las pescaderías de Mercadona que ya se está implantando
Mercadona llevaba tiempo dándole vueltas a su sección de pescaderías. Según explica la propia compañía a través de su web, había una pregunta que querían responder de forma clara: si los clientes estaban realmente satisfechos con el pescado que compraban, algo que para ellos no es una cuestión menor. Porque una cosa es cómo se ve el producto en tienda y otra muy distinta lo que pasa después, cuando llegas a casa, lo preparas y lo consumes.
Y ahí es donde detectaron un punto importante. Aunque habían ido mejorando formatos, mostradores y presentación, la experiencia final no siempre era la esperada. A partir de ahí decidieron cambiar el enfoque y no sólo seguir mejorando la calidad, sino fijarse más en cómo compra la gente hoy, cuánto tiempo tiene y qué busca realmente cuando se lleva pescado.
Más preparado, más rápido y con menos complicaciones
Uno de los cambios más visibles tiene que ver con el propio producto. Cada vez es más habitual encontrar pescado ya limpio, cortado o presentado en bandejas listas para llevar. Esto no significa que desaparezca el mostrador de siempre que sigue estando en muchas tiendas, pero pierde protagonismo frente a opciones más rápidas.
De este modo, la idea es la de hacer que aquellos clientes que siguen prefiriendo que les atiendan directamente sigan recibiendo su servicio, pero también el poder atender con eficacia a esos otros que quieren coger el producto sin esperar, sin pedir turno y sin complicarse demasiado. Y ese equilibrio es el que está buscando Mercadona con este nuevo modelo.
El proceso que hay detrás
Antes de poner en marcha estos cambios, la empresa asegura que ha estado dos años analizando datos y recogiendo opiniones de clientes, con pruebas en tienda, análisis de comportamiento y lo que llaman aportaciones reales, es decir, lo que los propios clientes dicen cuando compran. Ese proceso es el que les ha llevado a una conclusión bastante clara: el problema no estaba sólo en el producto, sino en todo lo que lo rodea.
Otro de los puntos clave del cambio tiene que ver con el consumo real. No todo el mundo tiene tiempo para limpiar pescado, cortarlo o prepararlo desde cero. Por eso se están introduciendo formatos más prácticos, pensados para cocinar directamente o casi sin preparación. Por ejemplo, porciones más pequeñas, cortes más fáciles de manejar o presentaciones que encajan mejor con el tipo de cocina que se hace hoy en casa.
Un modelo que no será igual en todas las tiendas
Este nuevo sistema ya se está viendo en algunos supermercados, pero no en todos. La implantación es progresiva y dependerá de cada tienda. Esto también explica por qué algunos clientes ya lo han notado y otros todavía no, pero lo que sí ha confirmado la empresa es que la idea es extenderlo a toda su red de tiendas, aunque sin prisas y ajustando el modelo según vaya funcionando.
Y es que si hay algo que caracteriza a Mercadona es que no suele hacer cambios de golpe. Primero prueba, analiza y luego extiende. Ha pasado con otras secciones y con otros productos. Y en este caso el enfoque es el mismo, escuchando primero, después ajustando y finalmente aplicando el modelo a gran escala si funciona.
La reacción de los clientes, clave en las próximas semanas
Ahora queda por ver cómo encaja este modelo en el día a día. Porque una cosa es lo que dicen los datos y otra lo que ocurre cuando la gente lo usa de verdad. Habrá quien prefiera seguir comprando como siempre, con atención directa y producto al momento. Y habrá quien valore poder coger el pescado ya preparado y salir sin esperar. Lo normal es que convivan ambas opciones, al menos durante un tiempo.