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Cambio confirmado en los aviones a partir de éste día: lo que va a pasar con tu maleta

Los controles de seguridad van a dejar de ser ese momento incómodo del viaje en el que uno tiene que vaciar medio bolso en el control de seguridad. Desde el pasado 23 de enero de 2026, una de las normas más repetidas, y también más odiadas,  cambia para millones de pasajeros. Londres ha decidido poner fin al límite de los 100 mililitros y la medida ya está funcionando en el aeropuerto con más tráfico del país, de modo que muchos van a poder decir adiós a una normativa que era engorrosa y que incluso condicionaba lo que metíamos en la maleta.

Para quienes vuelan con frecuencia, el cambio con lo que vamos a meter dentro de la maleta es enorme. A partir de ahora cuando viajes desde Heathrow no tendrás que usar ni bolsas transparentes, ni botecitos minúsculos y nada de separar el portátil. La escena de la bandeja llena de objetos pasará poco a poco a ser un recuerdo, al menos en los aeropuertos que han actualizado su tecnología. El cambio lo ha impulsado Heathrow Airport, que confirma que los viajeros pueden llevar líquidos de hasta dos litros sin sacar nada del equipaje. Un cambio que parecía imposible hace unos años y que ahora marca el ritmo del resto del país.

Cambio confirmado en los aviones: lo que va a pasar con tu maleta

La norma de los 100 ml llevaba vigente desde 2006, cuando una operación policial frustró un intento de atentado con explosivos líquidos. El miedo se convirtió en un estándar global y, desde entonces, todo pasajero debía adaptar su equipaje de mano a esa restricción. Nadie discutía la medida, pero todos la padecían.

Ahora la situación es distinta. Varios aeropuertos británicos, entre ellos Gatwick Airport, London Stansted Airport o London City Airport, llevan tiempo flexibilizando los controles. Heathrow se suma, pero lo hace a lo grande: es el primero de su tamaño en implementar el cambio en todas las terminales.

La tecnología que permite este salto

El pilar de la nueva norma son los escáneres CT, equipos que generan imágenes en 3D y permiten ver lo que hay dentro de la maleta sin obligar a nadie a abrir nada. La precisión es tan alta que el sistema identifica sustancias sospechosas sin que el pasajero mueva un dedo.

Además, hay un beneficio secundario que no pasa desapercibido: cada año se tiraban millones de bolsas de plástico transparentes. Heathrow calcula que la nueva dinámica evitará el uso de 16 millones de ellas. Menos residuos, menos molestias y un flujo de pasajeros más ágil.

¿Qué cambia para el viajero?

A partir de la implantación completa del sistema, la experiencia de seguridad será distinta:

Con el cambio el control es más rápido, aunque algunos aeropuertos siguen revisando maletas de forma manual si el sistema detecta algo dudoso. Y para el pasajero también es más cómodo dado que no tendremos que ir pasando el champú, la crema o el gel a las botellitas de plástico que parecían ser ya una costumbre. Y se acabó también, calcular qué cantidad alcanza hasta los 100 ml o que si nos pasábamos, teníamos que dejar la botella en la papelera antes de entrar en la zona de control.

Dónde aplica y dónde no

Es importante tenerlo claro ya que la nueva regla sólo afecta por el momento, a os vuelos que salen de Heathrow. Si el viaje de regreso parte de un aeropuerto que aún no ha actualizado sus equipos, el límite seguirá vigente.

Por otro lado, el Reino Unido avanza, pero no todos al mismo ritmo. Bristol, Belfast y varios aeropuertos escoceses han ampliado ya los volúmenes permitidos. Otros centros tienen la tecnología instalada, pero están pendientes de la aprobación del Departamento de Transporte.

Y en el caso de Europa, parece que la implantación va más lenta. Barajas y El Prat están en pleno proceso de instalación, pero en España aún tendrás que seguir viajando con los 100 ml. Todo apunta a que la transición será progresiva, así que conviene revisar las normas de cada aeropuerto antes de preparar el equipaje y esperar a que en breve por fin todos podamos despedirnos del límite en los líquidos que llevamos dentro de la maleta.

Una etapa que se cierra y otra que empieza

De todos modos, y aunque sea sólo en Reino Unido, la eliminación del límite de los 100 ml marca el final de una era en la aviación comercial. Cambia la rutina del pasajero, pero también la forma en la que los aeropuertos gestionan la seguridad. Y, aunque la medida haya tardado más de lo previsto, varios gobiernos británicos prometieron este cambio sin conseguir implementarlo, la transición parece que es ahora imparable. Por ahora, Londres toma la delantera. Para millones de viajeros, eso significa algo tan sencillo como volver a meter en la maleta una botella de agua o un champú normal sin miedo a que acabe en la basura.