Bruselas saca los colores a Sánchez por entorpecer la inversión en centros de datos: «Debilita a Europa»
Bruselas quiere evitar restricciones "nacionales divergentes o no complementarios que debiliten la competitividad de la UE"

Bruselas se desmarca de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. Otra vez. En esta ocasión, por las restricciones unilaterales a la inversión en centros de datos que ha plasmado el Ejecutivo español en un proyecto de real decreto que ha incendiado al sector porque en la práctica expulsará la inversión. Bruselas quiere una legislación común para todos los países miembros y ha dado el primer paso para aprobar normas comunes.
Bruselas ha abierto una consulta pública para elaborar una próxima ley que establezca normas mínimas de rendimiento para los centros de datos en la UE. En la página dos de ese documento, Europa deja claro, aunque no cita expresamente a España, que «la propuesta aportaría valor añadido al crear un marco de la UE que eliminaría gradualmente las prácticas y tecnologías que no son sostenibles en los centros de datos europeos y evitaría enfoques nacionales divergentes o no complementarios que debiliten la competitividad de la UE».
Europa añade que «un estudio encargado por la Comisión en 2025 confirmó que el establecimiento de normas mínimas de rendimiento comunes a escala de la UE puede ayudar a abordar las instalaciones ineficientes, sin limitar las innovadoras o de alto rendimiento, y a orientar la inversión, apoyando al mismo tiempo los objetivos climáticos y energéticos de la UE».
Además, Bruselas ha publicado junto a la consulta pública un informe sobre la eficiencia energética en los centros de datos que incide en la idea de parar legislación como la que prepara el Gobierno español.
En la página 16 de ese informe, Bruselas señala que «la creación de normas de rendimiento comunes en la UE también evitaría la proliferación de marcos legislativos nacionales dispares, lo que genera un panorama normativo complejo y da lugar a niveles variables de eficiencia y sostenibilidad. Dicha fragmentación complica el entorno operativo de los centros de datos, obstaculizando una expansión transfronteriza fluida debido a la falta de coherencia en los requisitos de cumplimiento. Además, la ausencia de normalización impide que la UE aproveche plenamente los esfuerzos de colaboración para optimizar la eficiencia energética y la sostenibilidad a mayor escala».

La Comisión Europea apunta, por tanto, en su consulta pública a que las normas europeas sobre el rendimiento mínimo de los centros de datos se basarían en el esquema europeo de evaluación sobre su sostenibilidad, con el fin de fijar un nivel mínimo de rendimiento en materia de eficiencia energética, uso del agua, reutilización del calor residual, servicios a la red y otros criterios de sostenibilidad seleccionados.
Este esquema europeo de evaluación sobre la sostenibilidad no abarca los aspectos más restrictivos que el Gobierno ha incluido en su proyecto de Real Decreto. De esta forma, en el marco europeo que servirá de base a esas próximas normas comunes no hay una adicionalidad ni correlación horaria con la electricidad renovable, ni se hace referencia a una posible pérdida de los permisos de acceso y conexión.
Además, el esquema europeo considera para medir el rendimiento energético los PPA (de generación renovable y nuclear) y las garantías de origen vinculadas a instalaciones de generación con un máximo de 10 años de antigüedad o que se hayan renovado sustancialmente en los últimos 10 años: un plazo bastante alejado de los 18 meses previstos por el Gobierno en su proyecto de Real Decreto para el requisito de adicionalidad renovable.