Xabi Alonso es feliz en Londres. El Chelsea es cuarto en la Premier y en Stamford Bridge goza de una confianza máxima para ser el entrenador que levante de nuevo al club con paciencia y trabajo. Un tiempo que no gozó en el Real Madrid la temporada pasada y del que ha vuelto a hablar para confesar la tensión que vivió en sus últimos días en Valdebebas y su decepción de su etapa en el Santiago Bernabéu.
Apenas duró unos meses en el Real Madrid. Fue el elegido para ser el sucesor de Carlo Ancelotti, pero la falta de resultados fue lo que acabó con romper el contrato. Una salida de la que habló en una entrevista en Inglaterra: «Tengo la sensación de que terminó un poco antes de lo previsto, sin saber si iba a terminar bien o mal. Fue a mitad de temporada cuando aún peleábamos la Liga y la Champions…», confesó.
Un anuncio que ocurrió días después de perder la final de la Supercopa de España ante el Barcelona. Una salida de mutuo acuerdo que derivó en que Álvaro Arbeloa tuvo que coger el equipo hasta final de curso. Aunque fueron solo unos meses, Xabi Alonso no guarda rencor al club blanco: «Es una experiencia dirigir al Real Madrid. Es especial en todo y un poco diferente a otros clubes en los que he estado. Aprendí de eso. No mira atrás con enfado, lo hago y pienso: ‘Bueno, intenté dar lo mejor de mí’», dijo.
El pasado verano aceptó el reto de entrenar al Chelsea y levantarlo de nuevo después de unas turbulencias en el banquillo londinense: «No tenía ninguna relación con ellos. Vi el potencial y que se podían cambiar las cosas y pensé que se podía empezar algo juntos. Fue el momento oportuno. Era adecuado después del Leverkusen. Después del Real Madrid, tuve tiempo libre y quería tener esa sensación de buena conexión para saber adónde ir», comentó en Sky Sports.
Ahora, Xabi Alonso es feliz en el Chelsea y José Mourinho está intentando reconducir el proyecto del Real Madrid. Un pararelismo que escenifica la presión que supone dirigir al club más exigente del mundo. El tolosarra no guarda rencor y no cierra la puerta a que algún día pueda volver a intentarlo.