El Real Madrid está harto de lo que está sucediendo con los arbitrajes en el fútbol español. Lo ocurrido contra el Villarreal en el Santiago Bernabéu ha provocado un profundo malestar dentro de la entidad madridista, donde consideran que las decisiones polémicas se acumulan y que el club está siendo perjudicado reiteradamente.
Y en medio de todo este enfado aparece un nombre propio: Javier Tebas. El presidente de la Liga, que también ejerce como vicepresidente de la Real Federación Española de Fútbol, vuelve a estar en el punto de mira de la entidad presidida por Florentino Pérez.
«No existe la casualidad, sino la soberanía y la providencia de Dios. En el Madrid estamos a ver si descubrimos quién es ese Dios que nos está jodiendo». Así de contundentes se expresan desde el club blanco después de lo sucedido contra el Villarreal. Una reflexión que resume el enorme hartazgo que existe en las oficinas de Valdebebas.
En el Real Madrid no quieren hablar de casualidades y empiezan a mirar directamente hacia quienes tienen responsabilidades en la organización del fútbol español. Y uno de los principales señalados es Javier Tebas.
El Real Madrid pone el foco en el poder de Tebas
El malestar madridista va mucho más allá de una expulsión o de una tarjeta amarilla. La roja a Vinicius, la amonestación a Konaté y el comportamiento que futbolistas y cuerpo técnico atribuyen a los asistentes y al cuarto árbitro durante el encuentro contra el Villarreal han terminado por encender todas las alarmas.
En el vestuario blanco tampoco entienden que determinadas acciones se castiguen con enorme dureza mientras que otras, como la entrada sufrida recientemente por Fede Valverde, no tengan consecuencias disciplinarias semejantes.
Pero lo que más preocupa en el Real Madrid es el contexto institucional. Javier Tebas no solamente preside la Liga, sino que también ocupa una vicepresidencia de la Federación Española. Además, la patronal tiene representación en el órgano encargado de las designaciones arbitrales. Una estructura que, desde la perspectiva madridista, merece ser examinada con especial atención por la influencia que tienen las instituciones sobre el funcionamiento de la competición.
La Federación confirmó que la Liga dispone de un representante en el Comité Arbitral de la Competición Profesional, un órgano de tres integrantes responsable de elegir los equipos arbitrales de campo y VAR. En la configuración anunciada en agosto de 2025, Gregorio Manzano fue el elegido por la Liga, mientras que Fran Soto representaba a la Federación y Fernando Teixeira Vitienes era el miembro de consenso.
Esta participación institucional no demuestra ninguna intervención de Tebas en una decisión concreta, pero sí explica por qué el Real Madrid pone el foco en la estructura del arbitraje español.
Una guerra que viene de lejos
La relación entre Florentino Pérez y Javier Tebas lleva años completamente deteriorada. La Superliga, el acuerdo con el fondo CVC, los derechos audiovisuales y las críticas del presidente de la Liga a Real Madrid TV han abierto numerosos frentes entre ambas instituciones. El Real Madrid considera que Tebas se ha convertido en uno de sus principales adversarios institucionales, pese a que el propio dirigente ha reconocido públicamente su condición de aficionado madridista.
Y ahora aparece otro motivo de enfrentamiento: el arbitraje. La Liga participa en la financiación del colectivo arbitral y ha intervenido en las reformas impulsadas junto a la Federación. En el Real Madrid consideran que esa influencia institucional obliga a exigir la máxima transparencia e independencia, especialmente en una competición en la que cada decisión puede terminar siendo determinante.
Lo sucedido contra el Villarreal ha sido la gota que ha colmado el vaso. Vinicius terminó expulsado después de que el VAR detectase un agarrón del pelo a Saliba, mientras que José Mourinho optó por no comparecer ante los medios de comunicación tras el encuentro. El enfado madridista se produjo pese a la victoria por 1-0, conseguida gracias al gol de Diomande.
En el club blanco no discuten que una acción pueda merecer una expulsión, pero sí reclaman que el criterio sea el mismo para todos los equipos. Esa es la principal reivindicación que trasladan desde Valdebebas. No quieren privilegios, sino que las reglas se apliquen con la misma contundencia independientemente del escudo.
El Real Madrid mira a Tebas y exige respuestas. No hay pruebas de que el presidente de la Liga haya condicionado las decisiones arbitrales del encuentro contra el Villarreal, pero la desconfianza institucional del club blanco es evidente. En Valdebebas están convencidos de que deben seguir vigilando y cuestionando el funcionamiento del sistema arbitral. La guerra entre el Real Madrid y quienes dirigen el fútbol español está lejos de terminar.