La ‘Ley de Murphy’ sentencia al Real Madrid

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¿A qué aspiran en el vestuario?

KO en dos torneos, en sólo tres días

Podemos llamarlo Ley de Murphy -si algo puede salir mal, saldrá mal- pero también un poquito de karma. En realidad, Edward Murphy, el hombre tras la ley no escrita más popular, el ingeniero, sabía perfectamente cuál era su problema: Estar en las manos equivocadas y no prepararse para lo peor. Seguro que les suena. En el Madrid lo saben y sus jugadores, deberían…

En Albacete fallaron todos, o casi -Gonzalo sigue empeñado en lo contrario-. Es difícil salvar a alguien y, aunque Arbeloa tenga menos culpa que nadie, su lista no fue la más inteligente visto lo visto. 

Más complicado aún encontrar una causa, al menos una sola, encontrar un porqué a este desastre, porque todo parece desplomarse de manera fulgurante. No hay red, ahora mismo es un pozo sin fondo -Carvajal dice que lo han tocado…- Pero lo cierto es que no se ve luz, ni túnel. Es un abismo al vacío sin nada a lo que agarrarse. En tres días, dos títulos al garete y una verdad: No es una respuesta, no la hay sin esta pregunta:

¿Qué quieren los jugadores del Madrid?

¿Qué buscan? Porque ni ganan, ni juegan, ni aguantan hasta el final de los partidos -han encajado 14 goles en las últimas 14 segundas partes- y así es imposible… Tan inaceptable como tragarse cinco goles en total a manos del Talavera y este Alba que era pura ilusión y trabajo. Imaginen un PSG o Bayern.

Le falta fuego, no solo juego. Fuego, pasión e ilusión por lo que hacen, que es jugar al fútbol para y en el mejor equipo del mundo, o al menos, el que más gana y te hace más grande de lo que eres como jugador. El Madrid es mucho más que los jugadores que pasan por el club en algún momento de su historia, pero ese momento les pertenece para bien o para mal. Los cientos de millones de aficionados de todo el planeta, los que están detrás de todo este maravilloso invento, para los que su Real supone un motivo casi de vida, están en sus piernas, su corazón y su cabeza. Y, si es que tienen previsto reaccionar, llegan curvas en la cuesta abajo: los dos títulos más importantes del curso.

Liga, Champions. Queda lo mejor…o lo peor

Algunos hablan de la convocatoria de Arbeloa, la primera como entrenador. Es posible. Se quedaron en Madrid algunos pesos pesados:

Tchouámeni: no tiene repuesto y no puede, ni debería jugarlo todo.

Courtois: Lunin siempre juega la Copa y cuando el belga no ha estado por lesión, incluso larga, ha defendido bien el puesto, no como anoche…-vuelve Murphy y su ley implacable-

Bellingham: lo del inglés es otro expediente X y merece un capítulo para el solito.

Y Carreras: el que más balones recupera tras pérdida de todo el equipo, el que más duelos por abajo gana, también.

El resto KO: Mbappé, Rodrygo, Militao, Rüdiger, Trent, Mendy. Por si fuera poco, Murphy otra vez, Brahim está que se sale en la Copa África…y Endrick a lo suyo, el gol, en Lyon. No busquen. No hay más. Pero les digo una cosa: Si el Madrid necesita ponerlos a todos para ganar al Albacete como tuvo que hacerlo en Talavera, apaga y vámonos.

No bastó con Ancelotti. No les valía Xabi

Estamos en la encrucijada, en mitad de un camino a ninguna parte: Demasiado pronto para fichajes como Huijsen. Demasiado, sencillamente, para algunos canteranos. Excesivo y hasta tarde -arriba están tomando matrículas- para algunas estrellas jóvenes que, por lo visto, se han cansado de ganar. Qué pena, Qué ejemplos y qué tiempos los de Kroos y Modric después de tanto…Pues esto es el Real Madrid: pensar en ganar 365 días al año. Sin festivos. Sin días libres. No al menos para esa idea motor. Ganar es su oficio. Y precisa compromiso, calidad y constancia. No puedes decir ‘hoy no toca’, ‘no pasa nada’, ‘hay derrotas que no duelen tanto’… y demás milongas. En el Madrid, no. No puedes negociar el hambre insaciable o la energía y las ganas infinitas. Todo es eterno y al límite aquí. Y si no estás dispuesto a asumirlo, es mejor que ni lo intentes.