La afición del Real Madrid disfrutó de lo lindo en la noche de este martes en el Etihad. Los más de 1.000 madridistas desplazados a Mánchester bromearon tras el primer gol de Vinicius, que puso el 0-1 de penalti y el 0-4 a favor en la eliminatoria, y cantaron «¡ole!» desde la grada con cada toque de balón y pase del City de Pep Guardiola.
Esto no sentó nada bien a la afición citizen, que se enfadó y respondió a la hinchada blanca con abucheos. Lo cierto es que la salida al partido del City fue bastante buena, con múltiples ocasiones, pero el penalti y la tarjeta roja a Bernardo Silva pusieron los octavos de final aún más cuesta arriba para los de Guardiola y dieron comodidad al Real Madrid, algo que se palpó en sus aficionados.