Deportes
Cambia la rutina del equipo culé

Setién los pone firmes

Quique Setién ha llegado al Barça con puño de hierro ante sus jugadores para hacerse respetar. El cántabro intensifica los entrenamientos desde su llegada

Impuso doble sesión de trabajo en su debut, quitó el día libre del miércoles impuesto por Valverde y también entrenarán el domingo antes del partido

Quique Setién ya está a los mandos del Barcelona y quiere hacerse notar desde los albores de su mandato. El cántabro ya toma medidas al frente del equipo con y para los jugadores. Los errores que cometió en el pasado Ernesto Valverde no quiero tenerlos en su currículo el nuevo técnico que dejó claro desde su primer día de trabajo los cambios que acometerá. El día de su presentación y debut al mando, sometió a plantilla a una doble sesión de entrenamiento.

Se espera que sea la tónica habitual que lleve esta nueva etapa del Barça. Setién quiere cimentar su proyecto en el trabajo diario y la teoría del esfuerzo y la dedicación. Ya fue tajante en su presentación, dejando claras las diferencias entre el entrenador y el jugador, más allá de la admiración que profesaba a más de uno de sus ahora discípulos. Llega para hacerles trabajar y no para conceder favores, descanso o fiesta a los culés.

Este pasado miércoles Valverde había dado descanso a sus jugadores y Setién cambió esta programación para hacerles entrenar. Además, hubo sesión matinal este jueves, será vespertina en el día del viernes, de nuevo matinal el sábado y, ojo, también habrá una sesión de trabajo el día de partido. El conjunto culé entrenará por la mañana el domingo y será a posteriori cuando se ofrezca la lista de convocados. No solo eso, el lunes está programada una sesión de recuperación postpartido, donde se comenzará a preparar el duelo copero ante el Ibiza del miércoles.

Pero cambiará algo más en esta etapa que inicia Setién. Josep Maria Bartomeu, en una de las primeras indicaciones que presentó al cántabro estaba el nivel permisivo y el carácter de libertad que concedería este a los jugadores, uno de los puntos de conflicto con Ernesto Valverde. Uno de sus pecados.

Actos de indisciplina

Durante los dos últimos años de gestión de Ernesto Valverde al frente del Barça, los jugadores culés han incurrido en reiteradas ocasiones en actos de indisciplina. Salir de fiesta entre semana, vuelos exprés, salidas de tono… La gestión del caso Dembélé siempre ha estado en el punto de mira así como las recurrentes marchas de Arthur con Neymar.

No queda en el olvido el reciente encuentro de Messi y Suárez en una fiesta con Anuel o la rajada de Piqué hacia el propio Valverde: «Quisiera o no Valverde, íbamos a salir de fiesta». La escapa de Griezmann para ver la NBA también quedó marcada en rojo. Quique Setién tiene mucho trabajo por delante.