El saque y una mentalidad renovada: la evolución de Sinner que amenaza a Alcaraz
El italiano abraza una filosofía más flexible y un servicio modificado
Ha ganado los últimos tres torneos que ha disputado y ha vuelto al número uno
Montecarlo cambió de dinastía. De Carlos Alcaraz a Jannik Sinner. El relevo lo representó Alberto II de Mónaco al entregarle al italiano la corona que el murciano poseía desde el curso pasado. Se invirtió el orden mundial, pues la conquista permitió a Sinner arrebatarle a Alcaraz el número uno del ranking. El trofeo certificó la transformación del italiano hacia la tierra batida, su superficie menos prolífica. Apenas suma dos de sus 27 títulos totales.
Apunta a Roland Garros, palabras mayores. Todo tras una transformación mental y tenística que viene de atrás y que tuvo en el Open de Australia su momento más reflexivo. Ambas se retroalimentan. «He dedicado muchísimas largas jornadas durante la pretemporada para intentar mejorar como tenista, pero al final, lo más importante es salir a la pista y disfrutar», dijo el italiano durante el primer Grand Slam del año.
El otro gran cambio de Sinner ha sido el saque. Lo que antes era carencia, ahora es virtud. Que le pregunten a Alcaraz. «La diferencia es que yo no estoy metiendo primeros saques y él todo», bramó a su banquillo durante la final en Montecarlo. El servicio del italiano no es solo potencia, también precisión. Aterriza la pelota a 45 centímetros del límite que marca el fleje (la línea blanca de la pista). Esto provoca que el restador tenga la pelota muy encima cuando va a tratar de devolver el golpe.
«Sentí que el saque era, y sigue siendo, un golpe que necesito mejorar. Es el único golpe que tenemos donde podemos hacerlo todo nosotros mismos. Hay mucho margen de mejora. Cambiamos un poco el movimiento, el ritmo del saque. Antes era un poco rápido al principio, ahora es un poco más lento. Y el saque solía ser un poco más adelantado, un poco a la derecha. Ahora es un poco más atrás y por encima de la cabeza», expresó el italiano.
Al meter el 70% de primeros saques, Jannik obliga a sus rivales a jugar siempre a la defensiva. La metamorfosis de su mentalidad, hacia una filosofía más flexible, y la de su servicio, modificando el punto de golpeo, le han encumbrado de nuevo al número uno del mundo. Ahora Sinner le saca 160 puntos a Alcaraz en el ranking ATP, aunque lo tiene en peligro. Carlitos volverá a la cima si gana el Godó en el que debuta este martes. Ahora es Alcaraz el que debe dar una vuelta de tuerca para batir a Sinner.
