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VALENCIA CF

Marea Valencianista denuncia ante la Fiscalía que el Valencia juega en Mestalla con una licencia de 1928

El ex vicepresidente del Valencia Miguel Zorío denuncia que Mestalla no tendría actualizada la licencia de actividad que exige la Liga para poder celebrar eventos deportivos profesionales

  • Luis Cobos
  • Jerezano con sangre madrileña. Redactor de deportes. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Amor eterno por la pelota.

Miguel Zorío, ex vicepresidente del Valencia CF y portavoz de Marea Valencianista, ha presentado una denuncia ante la Fiscalía Provincial de Valencia en la que alerta de lo que considera una situación irregular en el estadio de Mestalla, ubicado en la avenida de Suecia/Aragón de la capital del Turia. Según el escrito, al que ha tenido acceso OKDIARIO, el recinto valencianista no tendría actualizada la licencia de actividad que exige la Liga para poder celebrar eventos deportivos profesionales.

La denuncia se apoya en dos cartas remitidas por la Liga al Ayuntamiento de Valencia y en la respuesta municipal, que Zorío adjunta como documentación. La primera, fechada el 9 de febrero de 2023, fue enviada por la Liga al consistorio para advertir de que, tras analizar la documentación aportada por el club, el estadio de Mestalla no sería apto para acoger partidos oficiales del Valencia CF. En ese primer escrito, la patronal señalaba textualmente que, «una vez realizada por nuestra parte el estudio de la documentación aportada por el Club/SAD, no podemos considerar acreditado el cumplimiento de dichas obligaciones», y pedía al Ayuntamiento que confirmara si el recinto cumplía los requisitos legales.

Al no obtener respuesta satisfactoria, la Liga volvió a dirigirse al Ayuntamiento el 27 de abril de 2023, esta vez con un tono considerablemente más imperativo. El propio Javier Gómez Molina, director general corporativo de la Liga, llegó a subrayar en el documento la advertencia de que, de no resolverse la situación, «no podrán seguir disputándose partidos de las competiciones organizadas por la Liga en esa infraestructura».

Ante el conflicto que suponía que el Valencia CF no pudiera disputar sus partidos como local, la delegación de Urbanismo del Ayuntamiento de Valencia, ya bajo el gobierno de María José Catalá, emitió en agosto de 2023 un informe en el que sostiene que la licencia de actividad otorgada hace prácticamente un siglo, en 1928, seguiría siendo válida en la actualidad. El documento remite a una solicitud de licencia presentada por el entonces presidente del club el 23 de octubre de 1926 para construir una tribuna de fábrica de ladrillo que sustituyera a la original de madera, licencia que fue concedida el 6 de febrero de 1928 tras comprobarse el pago de los arbitrios correspondientes.

El informe municipal concluye que, al haberse otorgado aquella licencia con destino a una actividad concreta —el «campo de deportes del Valencia F.C.»—, el estadio «se hallaba legalizado en dicha fecha, conforme a la normativa vigente en la época», y que las sucesivas obras de ampliación realizadas a lo largo de los años contaron con sus correspondientes títulos habilitantes.

«Ya basta de tapar a Peter Lim»

Para Zorío, esa respuesta del Ayuntamiento no resuelve el problema de fondo, ya que no tendría en cuenta el estado actual de los elementos constructivos del estadio ni el impacto de las sucesivas reformas en la seguridad y la movilidad de los espectadores. El portavoz de Marea Valencianista sostiene en su denuncia que «ya basta de tapar a Peter Lim, desde las instituciones o desde la Liga», y recuerda que la Ley del Deporte, en su artículo 86, exige «la utilización de instalaciones deportivas que cuenten con las preceptivas licencias de apertura y funcionamiento que habiliten la práctica deportiva».

Según su interpretación, el artículo 83.2 de la misma ley traslada la responsabilidad al Ayuntamiento y a los organizadores de las competiciones, lo que a su juicio deja expuestos tanto a concejales como a técnicos municipales «a tiro de la justicia si pasara algo», mientras el propietario del club «se quita de en medio» pese a ser, según sostiene, corresponsable de la situación.

Tres peticiones a la Fiscalía

En su escrito, Zorío solicita a la Fiscalía tres actuaciones concretas. En primer lugar, la adopción de medidas cautelares que suspendan la celebración de actividades deportivas y extradeportivas en Mestalla hasta que se regularicen las licencias y se inspeccione la seguridad del recinto, citando expresamente cuestiones como la aluminosis, la presencia de amianto en la cubierta, el mantenimiento general o la salubridad del estadio.

En segundo lugar, pide que se investigue por un posible delito de prevaricación administrativa, así como por los delitos que pudieran derivarse de permitir la celebración de eventos sin licencia, «con el consiguiente riesgo» para los cerca de 50.000 aficionados que asisten a los partidos, a los responsables del Valencia CF, del Ayuntamiento de Valencia y de LaLiga/LFP. Por último, la denuncia reclama que se obligue a ejecutar las obras e inspecciones necesarias para que el estadio cumpla con la legislación vigente.