Con una plantilla que ya empieza a pesarles las piernas, muchas críticas han ido a la ambición del equipo. Un discurso que Hansi Flick quiere erradicar del vestuario: «Es nuestro trabajo convencerles, y lo que veo es que el equipo está plenamente convencido de nuestro estilo y de la manera en que jugamos tanto la temporada pasada como esta. De cinco títulos hemos ganado cuatro. He hablado con muchos jugadores sobre cómo quieren jugar y todos están convencidos al 100%. Pero a veces se pierde, y a nadie le gusta, menos aún en un club como el Barcelona. Hay que aceptar la situación y mejorar», dijo.
Las conversaciones entre Hansi Flick y la plantilla
Sobre las conversaciones, el alemán incidió de qué es lo que ha pedido a algunos: «Todo el mundo está convencido de lo que estamos haciendo. No son momentos fáciles, pero la comunicación es vital: hemos sido honestos y abiertos. Les hago preguntas para trabajar y gestionar mejor, y esto es importante porque necesitamos líderes en el terreno de juego. Siempre hay que comunicarse al mismo nivel antes de tomar decisiones. Quiero que los jugadores asuman la responsabilidad de la situación, y creo que lo están haciendo», señaló.
En la sesión de este sábado, el Barcelona ha intensificado los entrenamientos: «Hemos recibido muchas ocasiones de los rivales y hemos hablado sobre qué hay que hacer para mejorar y regresar a nuestro mejor nivel. Ha habido un debate abierto, y he querido dejar las cosas claras. Es importante poder hablar de las situaciones, de cómo hacer las cosas y gestionarlas, aunque nuestro estilo esté claro. De hecho, hemos dedicado más tiempo de lo previsto a ello», comentó.
Unas semanas en las que el Ramadán también hará mella en algunos como Lamine Yamal: «Tenemos un plan claro para todos: hacemos un seguimiento, cómo les podemos ayudar, cuando tienen que comer, cuando tienen que entrenar. Y que yo sepa solo es su caso», valoró.
Sin embargo, al gran preocupación de Hansi Flick en el Barcelona es la falta de liderazgo cuando los resultados no acompañan: «Esto es algo normal. Si pienso en el partido en Girona, los primeros 15-20 minutos fueron bien y estaba bastante contento, pero después perdimos las sensaciones: tuvimos ocasiones que no aprovechamos y no jugamos con la dinámica y la potencia que tenemos. Es cierto que necesitamos líderes en el campo, por eso les he dicho que quiero que me expliquen qué piensan y que asuman la responsabilidad de nuestros objetivos», comentó.
«Aunque a veces falten referencias de líderes, es trabajo de todos ayudarles a crecer en todo momento. Lo positivo es que veo a Pedri y Rashford de vuelta, y Gavi sigue mejorando. Estoy cien por cien convencido de mi equipo y con ganas de afrontar los siguientes partidos. Pasamos página de los dos últimos encuentros, pero sabemos que hay que mejorar», añadió.
Sobre la vuelta del canario, el alemán se frota las manos: «Quizás pueda jugar algunos minutos el domingo, pero lo positivo es que ya está entrenando con el grupo y es un jugador muy importante para nosotros. Es un líder diferente gracias a su calidad y puede convertirse en uno de esos líderes del futuro de este club», expresó. La contraparte, la incertidumbre con Gavi: «Paso a paso. En esta situación es muy importante gestionarlo poco a poco. Él siempre se implica mucho y, con balón, casi siempre toma la mejor de las decisiones. Disfruta jugando al fútbol, no solo por su mentalidad, sino también por su técnica y calidad. Espero que esté de vuelta muy pronto, pero seguiremos trabajando cada día paso a paso. Todos los que le están ayudando están haciendo un trabajo fantástico, y es genial verle a este nivel», incidió.
Flick, con ganas de cambiar el rumbo del Barcelona
En medio de la crisis del equipo, Hansi Flick se siente con energía para cambiar la imagen: «Estoy muy centrado. Tras estos dos días de pausa, hemos podido reflexionar y esta es una buena oportunidad para ver a qué nivel está el equipo y cómo ha mejorado. Claro que se puede perder confianza, pero hay que luchar y darlo todo los 90 minutos; a veces es necesario marcar uno o dos goles para recuperarla. Mañana no será fácil: el Levante va a defender muy bien, pero esperamos poder transicionar correctamente. Es un partido en casa, ante nuestra afición, y estamos en un buen momento». Incluso bromeó tras la marcha de Joan Laporta tras convocar elecciones: «No ha estado en los dos últimos partidos y los hemos perdido, quizás ese sea el motivo», bromeó.
Un tono que cambió cuándo le preguntaron por los penaltis y dar un último discurso de la plantilla: «Fallar penaltis no es bueno teniendo nuestra calidad. El que se siente con más ganas es el que debe asumirlo. No lo hemos hablado con los jugadores. No es fácil, porque hay muchos aspectos a mejorar. Cuando jugamos contra equipos que defienden en bloque bajo se generan espacios a nuestras espaldas, y si perdemos demasiados balones o no nos posicionamos bien, dejamos oportunidades para los rivales. Hay que actuar como equipo, estar siempre bien conectados, y eso es algo que hemos perdido en los últimos partidos. Necesitamos más intensidad, tanto con balón como sin él, siguiendo siempre nuestra filosofía de juego», concluyó.